|
||||||||||||||||
| 1. VISITA A LA ZONA DE LOS ALTOS | ||||||||||||||||
| 1.1.
VISITA DE UNA DELEGACIÓN DE LA COMISIÓN A LA ZONA DE POLHÓ,
REALIZADA EL DÍA 18-2-1998 Situación de la zona En el Municipio Autónomo de San Pedro de Chenalhó, en Polhó concretamente, se encuentran 6.247 desplazados organizados en campamentos. Hacia este lugar se desplazó la Comisión Civil Internacional por los Derechos Humanos. En el trayecto desde San Cristóbal de las Casas, unos 15 km, no hubo ningún retén del Ejército Federal, Policial o de Migración, no obstante pasamos junto a 3 Campamentos del Ejército Federal, en los cuales avistamos puestos de observación, puestos de ametralladoras, camiones de transporte y artillería ligera. Polhó es la cabecera del Municipio autónomo de Chenalhó, y está formado por 42 comunidades y barrios, que se coordinan con lo otros 11 Municipios Autónomos que se encuentran en la Zona de Los Altos. Al llegar a la cabecera del municipio fuimos recibidos por más de dos mil indígenas que se situaron en dos filas para que llegáramos hasta la cancha de básquet donde nos esperaba el consejo autónomo de Polhó en pleno y cientos de personas. Agradecieron con unas palabras nuestra presencia y nos indicaron que ibamos a visitar los distintos campamentos de desplazados y que por la tarde regresaríamos para realizar una entrevista con el consejo autónomo. Respondimos con unas palabras de agradecimiento por el recibimientos que nos habían dado y explicándoles el motivo de nuestra presencia. 1.1.1. ENCUENTRO CON EL CONSEJO MUNICIPAL AUTÓNOMO DE POLHÓ
A LAS 4 DE LA TARDE DEL DÍA 18 DE FEBRERO DE 1998. 1. Los soldados federales están protegiendo a los paramilitares en cada comunidad y los están obligando a tomar trago y a sembrar marihuana a todos los priístas paramilitares. Y así en unos de los campamentos, el 2, están haciendo prostitución de mujeres y también en el campamento Xo'yep los fueron a desalojar a los desplazados con helicópteros y fueron acuchillando las mujeres. Otro en campamento 8 Poconichim ya lo está poniendo una licorera de cervecería, el día 16 de febrero llegó un microbús de cerveza. 2. Los soldados federales están rodeando todos los campamentos. Los mismos gobiernos federales y estatal lo mandaron las armas y balas grandes, y bien lo saben cuantos paramilitares hay en cada comunidades quienes son los actores intelectuales, son Sr. Julio César Ruiz Ferro y su secretario Uriel Jarquín, pedimos el castigo inmediato de esos asesinos. 3. Hoy no se ven vuelos de avión porque sabe bien que están aquí. El gobierno es muy mañoso para no demostrar ante el mundo lo que está haciendo. 4. Los paramilitares se están organizando para atacar otra vez a los desplazados. Aunque quieren regresar a sus comunidades, no se va a poder porque los agresores están libres, en esos momentos no han actuado los del PGR. Por esa razón van a seguir, todavía, permaneciendo aquí los desplazados. 5. Los del PGR lo van a actuar, pero hasta que haya testimonios personal. Pero quienes son los testigos son los 45 muertos. Nosotros ya no permitimos salir a testimoniar a muchos compañeros porque no tienen dinero y no solo eso, es porque no los toma en cuenta los testimonios. 6. Los derechos humanos del gobierno dijo que no pueden justificar porque ellos no tienen una ley mismo con los del PGR. Es mentira lo que están haciendo que no pueden justificar. Porque es su idea del mal gobierno. 7. El mal gobierno está prohibiendo el paso a los extranjeros nacional e internacional porque el dice que los están asesorando a los indígenas zapatistas. Pero está muy equivocado el mal gobierno porque nosotros en nuestro comunicado tenemos invitados a los extranjeros como observadores de lo que está pasando en nuestro municipio autónomo de Polhó, Chiapas para que ellos sean testigos de todas las amenazas y argumentos. 8. Pero los asesinos que justifiquen primero y que cumplan los acuerdos de San Andrés Sacamchen de los pobres que tienen firmados y que saquen de inmediato los soldados de cada comunidades y municipios en todo el estado y así habrá solución. ATENTAMENTE. 1.1.2. VISITA A POCONICHIM, MUNICIPIO AUTÓNOMO DE POLHÓ,
EL 18 DE FEBRERO En la comunidad residen unas 600 personas de etnia tzotzil desplazadas de Yashemel. Después de la masacre de Acteal se establecieron en las afueras de la comunidad de Poconichim, a unos 50 metros de la carretera, un campamento de Seguridad Pública y uno del Ejército Federal donde permanecen unos 200 soldados. Los desplazados viven en unas 16 casas agrupados en 3 ó 4 familias por casa. Hechos denunciados Una mujer cuenta como "unos hombres uniformados de Seguridad Pública fueron a su casa, se llevaron a su esposo arrastrándolo unos metros, lo desnudaron, le dispararon varios tiros y le cortaron la lengua, en presencia de su familia. Ella salió al monte con sus seis hijos y ahora no sabe como mantenerlos", añade que" estos hombres se llevaron también a cinco personas de base de apoyo al EZLN y los encerraron en la escuela pidiéndole una multa de 6.000 pesos" y por último manifiesta que "dos mujeres fueron violadas durante el registro por estos hombres de la Seguridad Pública" Durante la visita a Poconichim, un grupo de observadores, acompañados de cuatro indígenas de la misma comunidad se entrevistaron con un teniente del destacamento militar, quien manifestó "que su trabajo allí era una labor social". Frente a esto, los indígenas denunciaron "que todo eso no corresponde con la verdad", resaltaron "la desconfianza y el miedo hacía los militares." En cuanto a la situación sanitaria, en los campamentos y en las comunidades entrevistadas coinciden sus testimonios en su denuncia hacía la Cruz Roja Mexicana, comentando " que los médicos no les atienden adecuadamente y acuden siempre tarde y con desgana". También denuncian que no les dan vacunas ni tampoco les hacen radiografías ,y que los medicamentos ofrecidos están caducados "es por eso que no los toman". También comentan los problemas de las mujeres embarazadas a la hora del parto y el postrado al no disponer de medicación adecuada, tienen miedo a ir a San Cristóbal de las Casas porque " los doctores tienen que operar". Muchas mujeres en los campamentos son atendidas por parteras de la comunidad. Acusan al grupo paramilitar conocido como Máscara Roja de impedir su regreso a Yashemel, de haberles robado todas sus pertenencias (vestidos, televisores, utensilios de trabajo, ...) Cuentan que la última incursión la sufrieron el día 15 de noviembre de 1997 cuando los paramilitares se llevaron lo que quedaba en sus casas y robaron la cosecha de café. Denuncian que desde entonces las familias no pueden regresar al trabajo en el cafetal y que un militante del PRI los amenazó de muerte si intentaban regresar a sus hogares. Dicen que los soldados federales y la policía les ofrecen medicamentos y alimentos a cambio de denunciar a supuestos milicianos o insurgentes zapatistas. La pregunta reiterativa es: ¿dónde está Marcos¨? La respuesta a los interrogatorios suele ser que son sólo bases de apoyo del EZLN. Entre otros casos explican que a un desplazado que paseaba por delante de Seguridad Pública le fueron robados 50 pesos por los mismos agentes de policía que le obligaron a descalzarse, a correr bajo la amenaza de dispararle y que fue golpeado. Señalan que 50 pesos representan para ellos muchos días de trabajo. Informan a la Comisión que les es negado incluso el derecho a poder enterrar a sus muertos porque los vigilantes del PRI los amenazan con acribillarlos, y que no saben dónde darles sepultura.
Los desplazados de estos campamentos comentan a los integrantes de la Comisión que no atreven a alejarse de los mismos, por temor a ser atacados, por lo que dependen en todo lo necesario para su subsistencia de la ayuda exterior. Se observa que viven al aire libre y que para guarecerse de la lluvia y el frío intenso sólo tienen unas rudimentarias chabolas fabricadas con plásticos, cartones, sustentados con ramas. En cada una de ellas viven de 6 a 15 personas. Las condiciones higiénico-sanitarias son prácticamente nulas. Las dolencias más frecuentes están relacionadas con las vías respiratorias, padecimientos gastrointestinales, parásitos capilares y desnutrición, habiéndose producido casos de fallecimiento de niños pequeños por neumonías y bronconeumonías. Se visita el Campamento de la Cruz Roja Mexicana de Poconichim, y se entrevista a Cipriano Villega Apocada, Delegado Estatal en Chiapas, el cual comenta que en la zona cuentan con 8 médicos repartidos en Poconichim, Acteal, Xo'yep y Polhó que se encargan del reparto de medicación y alimentos, así como de las vacunaciones en la zona. Sobre la cuestión de la salubridad del agua comenta que ''la Cruz Roja podría levar agua depurada pero que los desplazados no la quieren y que prefieren beber agua que parece ladrillo''. Afirma que es un problema cultural y que ' "no tienen higiene personal ni en la casa''. También relata que se están realizando consultas médicas y traslados al hospital. Cuando se les pregunta sobre el retorno de los desplazados a sus comunidades dice que ''Cruz Roja se ofreció para ayudarles a regresar, pero que ellos rechazaron la ayuda''. En las comunidades de desplazados no existen escuelas y la mayoría de las personas no entiende ni habla el castellano. Al regresar la Comisión a San Cristóbal de las Casas, se observó un retén militar a la salida de Polhó.
En las distintas zonas visitadas nos explican los motivos por los cuales se encuentran refugiados lejos de sus hogares: en sus comunidades de origen se producen continuamente vuelos rasantes de aviones militares, frecuentemente se presentan militares y agentes de la PGR que realizan incursiones en las comunidades sin pedir permiso intimidando a quienes les preguntan por la razón de su presencia. También denuncian la tala de árboles en los terrenos comunitarios y la instalación de un campamento militar en los mismos. Denuncian ataques a las comunidades por parte de bandas paramilitares
armadas que se dedican al robo y/o destrucción de enseres, maquinaria,
animales, cosechas, herramientas, así como, a disparar sobre la
población con resultados de muertos y heridos, para conseguir que
se marchen de las comunidades y posteriormente destruirlas y quemarlas.
Los desplazados identifican con nombre y apellidos a los integrantes de
las bandas armadas y denuncian la compra de armas por parte de la autoridades
municipales priístas que son cargadas en ambulancias blancas para
posteriormente ser repartidas entre dichas autoridades.
|
||||||||||||||||