CCIODH, 29/05/2006
Testimonio #008. Entrevista con la CCIODH
Día de la entrevista: 29/ 05/ 06
Hombre
Nacionalidad: Mexicana
Ex preso
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E: Primero de todo, hago constar que nos aportas también el testimonio escrito de ¿tu hermano?
T: No, el mío y el de X.
E: ¿Entonces tienes el testimonio por escrito?
T: Es el testimonio según la denuncia que mandé a la PGR, la detención, lo que pasó.
E: Entonces, podemos hacer lo que tú prefieras, si quieres volvernos a relatar o a explicarnos lo que pasó, o ya apoyándonos con la documentación, si quieres, tampoco queremos obligarte a que vuelvas a describir todo ¿no? ¿Tienes algún problema?
T: No
Detención. Características del operativo.
E: Bueno pues empezaríamos en el momento de la detención.
T: Sí, Yo me encontraba con mi hermano y otro compañero con ellos íbamos como para hacer entrevistas para la revista Sic (...). A nosotros nos detienen en una casa particular como a las nueve y media de la mañana. La policía entró en el pueblo a las seis, a nosotros nos detuvieron a las nueve y media.
Entraron sin orden de cateo, ni nada, entraron a romper el vidrio, sabían que estábamos ahí, y pues entran policías, rompen el vidrio, se meten como ocho, eran de la policía estatal.
E: ¿Eran policía estatal?
T: Iban vestidos de negro, eran de la estatal. Y entonces entraron siete, uno de ellos traía una escopeta de balas, no de balas de goma, ni de gas, sino de verdad, de balas, balas. Entonces entraron gritando: "¡hijos de la chingada, sálganse!".
Nos sacaron del domicilio y nos pusieron frente a la pared. En la pared les dijimos: "Somos prensa, somos prensa", les enseñamos las acreditaciones, nos las arrancaron, nos quitaron la cámara que llevábamos y ahí, en ese momento nos pegaron, y nos pegaron lo que pudieron, nos quitaron lo que pudieron.
Nos pusieron la playera de capucha para no ver a dónde nos llevaban. Nos llevaron así agachados hasta el centro del pueblo, que estaba bien lejos. Durante el camino nos íbamos encontrando grupitos de policías y al ver que nosotros pasábamos, empezaban a pegarnos, o sea los policías decían: "Ah, ahí llegan unos" y empezaban a pegarnos.
Así, así todo el camino. Y así nos íbamos encontrando grupitos. Y así en el centro del pueblo, estaban muchos, estaban todos y también lo mismo. Ahí veían que llegábamos "¡ Ahí vienen unos!" Porque éramos güeros.
E: ¿Qué os decían?
T: Bueno, algunos, tienen arraigado.no sé.odio contagioso contra los güeros, contra los blancos, no sé. Nos paseaban en fila india para que vieran que éramos güeros y nos daban en la cabeza.
Traslado
T: Y después de la fila india nos aventaron sobre una camioneta en donde había otras personas. Nosotros quedamos arriba y yo sí alcancé a meter la cabeza en una saliente que era como asiento de la camioneta, una pick-up blanca. Yo sí alcancé a meter la cabeza, mi hermano no, y en la camioneta nos iban saltando encima.
E: Ustedes iban arriba.
T: Íbamos arriba de la gente y nos iban saltando, así como media hora del pueblo hasta un camión que estaba en la carretera, no sabría decir dónde pero sí que fue como media hora nos iban saltando encima.
Ahí en el camioneta los policías dijeron "Ah, esto es lo que hicieron a los otros policías", porque les habían dicho que había un policía muerto o algo así. Durante el trayecto seguían diciendo: "Ahora sí muy valientes ¿no? Sin sus machetes, muy valientes" y cosas por el estilo.
Así nos fueron saltando hasta que nos bajaron de la camioneta.
Golpeándonos y arrastrándonos a los que ya íbamos en malas condiciones, nos aventaron dentro del camión.
Nos hicieron un pasillo arriba del camión. Había como, no sé, 20 policías. Ellos iban en los asientos, todos los demás detenidos estaban el suelo, eran como 54.
Al entrar al camión a un compañero lo ven y dicen "este güey viene nuevo" y entonces le hacen un grupito como de diez para pegarle hasta que quedó en el suelo.
Ya una vez en el camión, así ibas llegando, así tenias que quedarte, porque con cualquier movimiento te pegaban.
Al salir me dio un ataque de como no poder respirar. Pero si te movías, te pegan.
Yo puedo decir que la alemana iba cerca de mi cuando íbamos en el camión. Ella iba en uno de los asientos, la separaron y la pusieron en uno de los asientos y se metieron como tres policías a decirle cosas de "bonita" y "porqué te metes en esas cosas", o sea yo no podía ver porque si levantabas la cabeza te pegaban, pero oía que le hacían cosas, que le iban a manosear todo porque oía que se le cayó el collar, que se le caía.le arrancaban el pelo... Bueno pues. Sientes mucho coraje, porque no puedes hacer nada, aparte un agravio inmenso, pues.
El camino del camión duró como cinco horas, cinco horas dando vueltas. Se paraban de vez en cuando y hasta dijeron "¡No, pues hay que darles otra vuelta, si no nuestros compañeros van a decir que no les hicimos nada". Y nos dieron vueltas, y vueltas. A parte decían lugares distintos. En el camión había uno de la PFP, otro que iba manejando y uno que iba parado nada más viendo lo que se hacía.
Ahí en el camión fue adonde me metieron la manos para buscar qué era lo que podían sacar, a mí me quitaron mi celular, alcanzaron mi cartera.
Ingreso en el penal
T: Después ya llegamos al penal, nosotros ni sabíamos ni a qué penal ni adónde habíamos llegado. Pero ya nos bajaron, otra vez nos cubrieron la cabeza para que no nos tomaran fotos o no sé. Y entramos al penal. Yo no esperaba que dentro del penal nos fueran a pegar otra vez, pero dentro del penal nomás cruzando la puerta para entrar otra vez te iban pegando.
E. ¿Dentro del penal?
T: Íbamos agachados, pasando la puerta del penal. Cuando cerraron la puerta del penal otra vez venia la tortura, porque otra vez te agachaban. Nos hicieron formar una fila desde el camión para que entráramos.
Adentro había muchos mas. Entonces el que te sacaba del camión te agachaba y así agachado te empujaban contra la pared y a cada paso te pegaban y te tiraban para la pared, dabas otro paso, te pegaban, te daba un macanazo y te tiraban a la pared.
Uno me sacó el aire, y me caí al suelo, y dijo "Ya está llorando este güero" en tono burlón. Así agachado me vio la cara, me insultó, se creían muy valientes, yo ya iba con esto abierto, yo alcanzaba a ver cómo la pared estaba llena de sangre porque te estrellaban contra la pared, así dimos toda la vuelta, y después te metían en un cuartito.
Estancia en el penal
T: Había un policía, te decía que te desnudaras, yo como vi cinturones en el suelo, pensé que nos iban a dar cinturonazos o algo así, y no sé pues ya en esos momentos no te importa mucho nada.
E: Ya te habían hecho mucho daño ¿Te costaba respirar también?
T: Sí, pero nada más lo del cuartito era para robarte. Abrió mi cartera, para sacar dinero, era para robarte. Saliendo otra vez me tocó rodillazo en el pecho.
E: ¿Te tuviste que desnudar?
T: Así desnudo me dieron rodillazo... Te sacaban del cuartito. Después del cuartito ya llegabas a la salvación cuando te encontrabas con la que debía ser la subdirectora del penal o algo así y te decía: "Aquí ya no te van a hacer nada" pero mientras ella estaba tenías que identificarte, "¿Cómo te llamas?" Tenías que deletrear tu nombre. Después de eso..
E: ¿Ella te dijo que aquí no te iban a hacer nada?
T: Sí, pero aún así mientras yo estaba dictando mi nombre todavía me dieron golpes, luego ya nos llevaron como a un comedor y nos dijeron "¿A ver, quiénes son los mas heridos?" Y empezaron a ver quiénes eran los mas heridos y nos llevaron a la clínica del penal.
Mi hermano iba delirando y entonces ahí se lo llevaron a la Cruz Roja. Yo no sabía adónde lo llevaban. Sólo vi que lo llevaban en una ambulancia.
A mí me dieron cuatro puntadas, luego ya supe por otros medios que esos que nos atendieron no eran doctores de verdad. Sabían que nos iban a detener allí, y a los doctores que sí eran los del penal les dieron esos días libres y pusieron de doctores a unos policías disfrazados de doctores.
Luego, estuvimos incomunicados sin saber de qué se nos acusaba durante dos días, sin derecho a llamadas, ni nada.
Llegaron los de la Comisión Nacional de Derechos Humanos a tomarnos fotos y como para hacer quedar bien al penal de que sí nos atendían.
Cuando fueron ellos, fue la única vez que recibimos atención medica y algún tipo de medicina. Y para que hubiera fotos y video de que sí lo hacían, pero nunca mas volvió a hacerse esto, nunca mas nos volvieron a revisar.
Yo soy alérgico al hilo de sutura, me estaban checando, a mi hermano le checaban los ojos, pero esos dos días fueron los únicos que recibimos atención médica.
También, por otro lado, y como la forma de hacer presión de los presos era la huelga de hambre, pues cuando lo supieron los del penal otra vez llegaron la Comisión Nacional de Derechos Humanos a sacar fotos mostrando cómo ellos nos daban la comida y nosotros no la queríamos. Ellos, los de derechos humanos, nada más iban a hacer quedar bien al penal.
E: Por lo que me dices sólo fuisteis atendidos cuando entraron la Comisión Nacional de Derechos Humanos, pero sólo era de forma puntual, no se os dio ni tratamiento médico.
T: Nada.
E Ni derecho a llamadas.
T: Sin tener comunicación con el exterior estuvimos como dos días o tres, nos dijeron que teníamos que declarar, hacer el MP. Les dijimos que no porque queríamos a nuestro abogado de confianza. Nos dijeron no, "No, aquí les damos uno de oficio", nosotros dijimos que no queríamos al de oficio , dijimos que no declararíamos y nos acogimos al artículo no sé cual pero con el abogado de oficio delante, como si fuera nuestro abogado de oficio.
Después nos pasaron a una celda en donde había 16 personas por celda, la celda era de cuatro por tres y en esas celdas no había agua más que de cinco y media a seis de la mañana. En la que a nosotros nos tocó no había baño, en la de al lado sí, pero en la que a nosotros nos tocó no, porque eran las celdas de castigo.
Luego sin razón alguna o aparente me sacaron de la celda, me sacaron de donde estaba con los 16 detenidos donde estábamos, me sacaron de ahí y me mandaron con los presos. Al momento que me pasan dice un custodio "¡Ahí va un güerito!" en tono de burla, "En los Estados Unidos a los presos americanos, los presos mejicanos los tratan muy mal, así que denle un trato especial", como incitando a los presos a que me hicieran algo. Eran las 7 de la noche.
Las celdas las cerraban de 7 de la noche a 7 de la mañana, nomás conviví con los de celdas esa noche y al día siguiente cuando abren la celda me dan como un tour .Y ahí pude ver que también habían pasado a mi hermano, pero de todos esos, de los 208 detenidos sólo pasaron a 9 personas atrás, no sé muy bien porqué razón.
Ellos decían que porque estábamos muy apretados en la celda, pero no era así, porque hubieran sacado a más o no hubieran sacado a todos de la misma celda, hubieran sacado uno de cada una.
E. Cuando estuviste con los presos, ¿como fue el trato?
T: Al principio de burla, nos gritaban, y aparte los custodios del penal les decían a los demás presos que por nuestra culpa no iban a tener sus visitas, porque afuera había un plantón y sus familiares no podía llegar por nuestra culpa, como incitándolos a que estuvieran enojados con nosotros.
Pero a mí en general me trataron bien los presos porque no me hicieron nada, aunque alguno intentó robarnos.
Los abogados yo creo que no tenían acceso a los archivos nuestros, no sabían quien estaba en cada celda. Si hubo listas fue porque los presos hicimos listas de quien estaba en cada celda. No había otra manera de organizarse. Yo creo que porque conocí a Juan de Dios... Nos mandaba llamar mucho a mi y a mi hermano, entonces nosotros éramos los encargados de decir: "Hagan una lista así".
De afuera nos mandaron cosas que no nos llegaban, cuando estaban en huelga de hambre nos mandaron miel y agua, pero no llegaba. Cuando por fin llegaron, entonces nosotros estábamos con los otros presos y no nos llegó tampoco. Nos mandaron unas medicinas especiales para mi hermano que tiene problemas en la tiroides y tiene que tomar todos los días, pero tampoco se las dieron creo que hasta el martes.
E: Tú ¿aguantaste toda la huelga de hambre?
T: Cuando a mí me pasaron con los presos, ahí podíamos ver a X y él nos hizo como de doctor y nos dijo que mi hermano no estaba en huelga de hambre porque estaba muy mal. Había muchos que estaban muy graves, con costillas rotas, o viejitos. Había en la celda viejitos de 70 años, había en la celda un señor de 70 años con las costillas rotas que no podía ni caminar.
En la celda de los dieciséis había tres señores yo creo con más de 70 años muy golpeados, yo vi a uno que tenia las costillas rotas y no se levantaba.
E: Estamos intentando reconstruir, dijiste que erais 16...
T: En mi celda éramos 16, que me acuerde...
E: Cuando iban en el camión vieron algo raro, o bajaron gente, etc...?
T: Sí, se paró como tres veces el camión, pero no sé si bajaron a nadie o no, porque cuando yo iba delante desde ahí no bajaron a nadie, puede ser que por atrás.
Nos parábamos para discutir adonde nos llevaban, Yo oía cómo decían "A México, a Texcoco". Lo que sí es que un policía dijo: "¿Cuántos lleváis?", y el chofer dijo: "56" y cuando bajamos de allí, eran como 54, pero puede ser que se haya equivocado el policía o que sí hayan bajado a dos.
E: ¿Ibais oyendo la conversación?
T: Cuando íbamos entrando, antes de arrancar dijeron 56 y luego ya dijeron que éramos 54
E: ¿Más o menos en qué intervalo?
T: Todo el camino
E: ¿Nos puedes decir los nombres de los que iban detrás?
T: En el camino íbamos de costado y nos iban pegando, nos robaron a muchos los celulares y nos tomaron fotos con nuestros propios celulares, y se los quedaron, diciendo "Mira mi nuevo celular". Mientras eso pasaba, oímos más de lo que pasaba con la alemana, cómo le tomaban fotos.
E: ¿Le tomaban fotos?
T: Con nuestros celulares
E ¿Iban mas mujeres?
T Supongo que sí, atrás.
E: Estamos intentando ver que pasó con las mujeres...
Interpretación del conflicto
E: Yo creo que ya está... ¿Quieres añadir alguna cosa más? Si quieres aportar algo del contexto... Cómo ves la situación en general...
T: Yo creo que era como una venganza. Como diciendo: "¿Ustedes creen que porque iban a ser las elecciones no haríamos nada? Pues vean como sí pasan cosas". Y ahí tenemos al niño muerto y a Alexis Benhumea que es como si estuviera muerto porque tiene paro cerebral. Es como si todos estuviéramos muertos. Lo mal que lo pasaron las mujeres.Parece que los policías puedan hacer lo que quieran.
En los medios instaban a la gente detenida a decir que estaba muy bien, el día anterior estuvieron pasando la misma imagen cada hora de cómo la gente le pegaba al policía, y eso era para decir al día siguiente "miren qué bueno."
Pero lo que les salió mal es que la gente que estaba en Atenco no era sólo de Atenco y entonces por eso hubo estos movimientos, había gente que estaba ahí por eso, había medios independientes, mucha gente volcada en el problema y entonces los mismos medios oficiales tuvieron que cambiar su versión de los hechos.
E: ¿Cómo estás tu?
T: Mal, todo muy amargo, te acuerdas de Alexis, de la falta de derechos en la vida normal, sales de la cárcel y volver a la vida normal...
Ahora de doctores aquí y allá. Cuando me hicieron la tomografía me dijeron que igual tenia un coágulo de sangre en la cabeza que me podía afectar la vista. Para ver si necesitaba medicina me sacaron líquido blanquinoso, es una prueba muy dolorosa. Todavía sales y te vuelves a lastimar...
Te acuerdas de muchas cosas de la escuela, voy a perder muchas materias. También cosas materiales que te faltan, como el celular, o el dinero que te quitaron, a lo mejor es una estupidez, pero que la vida ya no es igual.
E: Y una vez fuera de la cárcel, ¿os amenazaron? ¿qué tipo de amenazas os hicieron?
T: Ahorita, pues el Ministerio Público apeló nuestra libertad... Nosotros salimos, somos de los 17 que salimos en libertad absolutoria por falta de pruebas... Luego el Ministerio Público apeló que las pruebas que les llevamos eran falsas, entonces en realidad sigue latente el miedo, los abogados dicen que siempre lo hacen y que es lo normal, pero el caso queda abierto y siempre te pueden llamar, o quien sabe qué, es un desgaste, no estás tan libre como crees.
(...)
E: ¿Cuantos días estuviste preso?
T: Una semana. Me metieron el jueves 4 y hasta el otro jueves. También los uniformes tan bonitos con los que salimos nos los dieron el día que íbamos a salir y para que nos tomaran fotos cuando íbamos a salir. Como estaban los medios nos dieron los uniformes, eran uniformes de preso.
En la cárcel estuvimos siempre con la misma ropa manchada de sangre, no nos podíamos lavar, cuando me metieron en la celda con los presos me dijeron: "¡No seas puerco!" y que me quitara la sangre de la cara.
Cuando salimos, el director del penal, que era el director de todos los penales del estado de México, el día que íbamos a salir los 17 nos hizo pasar a su oficina para decirnos que no fuéramos a hablar mal de el, o de cómo funcionaba el penal, porque él era muy respetado y que él había procurado tratarnos bien. Nosotros le dijimos que no tuvimos llamadas, no teníamos los abogados cuando queríamos, que no sabíamos ni donde estábamos, ni de qué nos acusaba, la atención médica jamás existió. Él estaba muy preocupado por su buena fama de director del penal.
E: ¿En ningún momento os dijeron porque estabais ahí?
T: Hasta cuando nos leyeron de qué se nos acusaba fue el domingo. Cuando nos dicen de declarar, no declaramos, luego pasan 48 horas, después pasan 96 y después de las 96, vienen los abogados y es cuando nos dicen los cargos y nos acusan de secuestro, de daños a los medios de comunicación y no sé si asociación delictuosa u otra acusación.
E: ¿Puedes repetir los cargos que ponen en tu denuncia?
T: Los traigo aquí: secuestro equiparado, ataques a las vías de comunicación y delincuencia organizada.
(...)
E: Gracias...