| CCIODH, 31/05/2006 |
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| Testimonio #036. Entrevista con la CCIODH |
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| Testimonio: Medios libres, testimonio del lugar de los sucesos |
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| Hombre |
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| Nacionalidad: EEUU |
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| Lugar de entrevista: UACM |
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| Testimonio del lugar de los sucesos |
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| T: Soy periodista independiente. Hago un proyecto con una ONG de derechos humanos en Estados Unidos que se llama Global Exchange. Estoy dando cobertura a la Otra Campaña en el recorrido por diferentes estados del país. Llevo desde primero de enero en la Garrucha, Chiapas en la caravana de la Otra Campaña. Me desvié dos veces, una vez para ir al Foro Internacional del Agua y cubrir este evento en el Estado de Guanajuato Aguascalientes y después yo me quedé en el Estado de Guerrero para hacer dos reportajes en el Estado de Guerrero cuando la caravana llegó al Estado de México. Yo no estuve presente cuando la caravana llegó a Atenco la primera vez en Abril. Y este, bueno, tengo desde Chiapas con los medios alternativos. |
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| E: Si quieres nos explicas cómo entraste tú en los días 3 y 4 de Mayo. |
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| Antecedentes. Contexto Político |
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| T: Sí. Muy bien. Fíjate que el día 3 de Mayo yo me fui a una cafetería para hacer dos trabajos, uno era un reportaje sobre Guerrero y otro para una revista que nosotros publicamos en la caravana. Del día de los hechos en Texcoco yo no me enteré de lo que estaba pasando hasta en la tarde porque estaba en el café para hacer esos dos trabajos. Busqué la manera de trasladarme a Chapingo y después a Atenco como medios para cubrir los eventos en la noche pero no lo pude lograr. Entonces el día 4 amanecí a las 6 y vi la entrada de la Policía Federal Preventiva en Atenco por televisión en vivo y de inmediato fui con otros compañeros de medios rumbo a Atenco. Pero en el camino nosotros pasamos por un plantón de solidaridad de muchos compañeros de varias universidades y personas civiles en la carretera que entra desde Puebla. |
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| Justo cuando nosotros íbamos pasando rumbo a Atenco vimos unos 200, 300 granaderos corriendo hacia el plantón entonces nosotros bajamos allí en plena carretera con las cámaras de video y de fotografía y fuimos a cubrir lo que iba a pasar en el plantón. Sucedió que nosotros quedamos allí como 3 horas y pico. No hubo un enfrentamiento violento entre los granaderos y los protestantes, manifestantes. Nosotros quedamos allí hasta que, pues lo que pasó es que este plantón se bajó de esta carretera y bloqueó otra. Pero la policía ya no fue a levantar el plantón en la otra carretera allí abajo. En eso yo otra vez, y a eran como las 11 de la mañana, estaba comunicando por celular con un amigo reportero que estaba en Atenco, que durmió allí, que amaneció allí. Y él me informó de que la policía estaba yendo casa por casa haciendo cateo, sacando compañeras y compañeros de las casas. Y me dijo, yo le escribí un mensaje diciendo voy para allá, y me dice "Pues anda con mucho cuidado porque están como perros". Es un reportero de un periódico masivo que lleva años en los conflictos de México y estaba espantado. Entonces yo dije pues mi compromiso como medios y como medios alternativos, quiero estar allí para cumplir. Después me costó como una hora encontrar otros compañeros que también quieren ir y tenemos que alquilar un combi entero. Un combi, un compañero que ya estaba terminando su jornada que había trabajado toda la noche y ya tenía vacío su combi y con mucha suerte decidió llevarnos a Atenco. |
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| Entonces agarramos en una tienda unas hojas en blanco bien grandes y unos marcadores y escribimos así "Prensa" y pegamos como tres de estos carteles a los dos lados y enfrente del combi. Y precisamente todos los que viajábamos en esta combi éramos de prensa. Había compañeros de Promedios, de Narco news, y yo, que trabajo en varios medios pero sobre todo escribo crónicas en inglés por una página que se llama (.). Estábamos en el camino hacia Atenco cuando yo recibo una llamada por mi celular, contesto y no escucho muy bien, y no entiendo lo que me están diciendo y cuelgo. Me vuelven a llamar, contesto y dicen "Soy X de la caravana" y le digo "Ay, ¿donde estás, cómo estás?", y me dice "Mira, estamos en una casa escondidos, hay un herido, necesitamos alguien que nos ayude para sacar el herido." |
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| Sucede que cuando yo me lancé para Atenco mandé varios mensajes porque sabíamos que era un asunto bien peligroso y ya sabíamos que una compañera alemana . estaba desaparecida. No sabíamos dónde estaba en ese momento y pensábamos que la policía la había agarrado que es lo que sucedió. Entonces yo mande mensajes a varios amigos que estaban en la Ciudad de México y un amigo que estaba en Guanajuato pero es un amigo de la caravana. Y les digo "Oigan, saben qué, voy a Atenco. Les marco o cualquier cosa, pero sepan que voy a Atenco." Entonces ese compañero de Guanajuato pasa mi celular a compañeros de la caravana que tenían acceso a celulares a dentro de las casas. Entonces por eso me llamaron. Ese compañero de Guanajuato en realidad salió a la calle a comprar créditos de celulares y mandaba mensajes con los números de clave para que los compañeros dentro de las casas pudieran tener crédito del celular. |
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| Muchos compañeros estaban llamando para ambulancias y llegaron ambulancias de la Cruz Roja, tengo entendido, no estuve presente. Pero tengo entendido que llegaron ambulancias de la Cruz Roja y la Policía Federal Preventiva no las dejaba entrar. Esto creo que sería sumamente importante aclarar en una entrevista con encargados o responsables de la Cruz Roja aquí en México. Cuáles ambulancias despacharon, hasta dónde llegaron. También el hecho de qué la Cruz Roja recogió a la policía herida en la noche del 3. Esto es un dato muy confuso porque el gobierno manifiesta de que había once secuestrados en la mañana del 4 pero hay fotografías de la Cruz Roja llegando en ambulancias el día del 3 y sacando policías heridas. |
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| Yo hablé con X y dije "Nada más en cuanto llego, les llamo y me dicen cómo llegar a la casa. Y a ver cómo puedo hacer para ayudarles." |
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| Características del operativo |
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| Y llegamos y era una cosa que nunca he visto en mi vida, o sea, inmediatamente siendo una persona de Estados Unidos que estaba metido en las manifestaciones en contra de la guerra en Irak, pensé en las imágenes de Bagdad. Entré y vi sitios rotos por todos partes, coches destrozados, sangre en la calle y miles de policías. Nosotros entramos en Atenco, dando vuelta en la carretera y entrando en Atenco, y en la primera calle yo abrí la ventana de la combi y medio salí con mi cámara para sacar fotos de las policías. Saqué una foto de un policía que en inmediato sacó su rifle de gas, metió un petardo y me apuntó con su rifle de gas justo cuando nosotros estamos dando la vuelta. Y yo me quedé así atontado mirando por si lo iba a tirar, pero damos la vuelta y nada pasó. Pero un clima, sumamente tenso, horrible. Todas las calles llenas de policías. Nosotros entonces dimos la vuelta y entramos en la plaza. Había centenares de policías, echados, durmiendo, en las escaleras, en la plaza central, ya eran como las 2 y media de la tarde cuando llegamos a Atenco. Y no había nadie caminando por la plaza, ningún civil, y también habían varios surburbans, con personas vestidos de profesionistas, vestidos casi de traje, y así coordinando por teléfono. Y había unos cuántos reporteros de televisión todavía en la plaza. |
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| Nosotros andamos y yo empecé a sacar fotos pero llamé al compañero de la casa para ver dónde estaban. Cuando saqué fotos de los policías durmiendo me amenazaban de golpearme y sacar la cámara pero como ya tenía unas cuántas fotos de ellos durmiendo y no seguí. Me daban las direcciones, y yo coordinaba con otra compañera de medios que venía en el combi. Los dos empezamos a coordinar. Y yo pregunté dónde está, yo sabía que había compañeros en el Internet y había el amigo que me estaba mandando mensajes todo el día. Él estuvo todo el día, vio todo. |
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| A mí me contó, por ejemplo, de las golpizas en las plazas, y a mí me contó cómo agarraron a una mujer indígena mazahua que había al lado en el zócalo, Magdalena se llama. La agarraban de una casa, la jalaban de una casa, la golpearon en una plaza, la tiraron dentro de una camioneta, y la daban patadas entre las piernas cuando ya estaba echada encima de cuerpos sangrientos en un pick up, en una camioneta. Tirando cuerpos, nada de una operación policíaca donde vas a agarrar un sospechoso y lo pones así en esposas quizás y lo sientes para que están allí quietos y guardados, no, golpeaban, tiraban, cuerpos encima de cuerpos. Y él cuando me comunicó esta historia, como yo publico en un revista, pregunté si habían fotógrafos presentes y me dijo sí, pero los periódicos no lo iban a publicar, seguramente, y así fue. Pero con los fotógrafos logramos sacar unas imágenes y aquí hemos entregado a ustedes unas imágenes de la mujer mazahua tirada en la camioneta. Y entonces, con esos dos compañeros, uno periodista de un medio masivo, y otro periodista de medios alternativos como yo, fuimos a buscar esa casa. Todas las calles estaban llenas de policías y había policías vestidos de civil en casi cada esquina con celulares. Orejas, pues, vigilando quién entra, quién va para qué lado. |
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| Cuando nosotros pasamos por la casa, nos acercamos y había un señor allí, y nos acercamos como prensa para hacer una entrevista. En todo ese momento por teléfono me habían dicho que hay un herido. Yo creo que estaban tanto en un estado de shock que nunca dijeron, "Hay un muchacho muriendo, hay un muchacho disparado de bala en la cabeza", y yo no sabía, yo andaba buscando el apoyo para el compañero herido pero yo me imaginaba a alguien con el brazo roto, o con una herida; o sea cuando apenas nos acercamos a la casa es cuando el compañero de la casa nos dijo que estaba herido de la cabeza. Nosotros sin entender, y bien tontos, decidimos, "Mira, hay demasiada policía para entrar en esta casa ahorita", que todavía estaban yendo de casa en casa, todavía estaban sacando gente de las casas. Vamos a comprar medicina, vendas, alcohol y cosas para limpiar la herida y regresamos a ver qué honda. Fuimos a Texcoco, bien tontos, en una combi, otra combi, un colectivo, compramos todo esto y unas cuántas tarjetas de celular y en eso la compañera, decidimos que íbamos a sacarlos de la casa, todavía estaba la policía, tanto vestido de civil como patrulla, en la calle, en esta misma calle. Íbamos a hacer si estuviéramos haciendo una entrevista y la compañera iba a pedir ir al baño e iba a entrar para entregar la medicina. Entonces así pasa, "puedo ir al baño", el cuñado de la casa dice "si" y abre y ella entra. Nosotros quedamos platicando con el señor mientras él va contando como, por ejemplo a él agarraron su hijo desde el patio de su casa. Él abrió su casa para refugiar personas en la invasión en la mañana. Y cuando ya tenían casi todas las personas a dentro de dos salas, el hijo estaba saliendo para ver si había más personas aquí y en este momento la policía levantó la reja, entraron, agarraron al hijo a golpes y lo llevaron. Y el papá lo vio desde la ventana desde adentro pero no salió porque estaban refugiando muchas personas. |
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| Atención médica |
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| Entonces la compañera que entró para entregar la medicina tardó varios minutos y nosotros nos empezamos a preocupar. Cuando salió no dijo nada. Y yo le pregunté, "Pues cómo está el herido" y no pudo, o sea se tartamudeó, no pudo hablar ni una frase. Insistí, "cómo está cómo está, qué tipo de herida es." Empezaba a decir "no, es que no entiendo, es que no entendemos" y así, hasta que le agarré así como un abrazo, a los hombros para darle fuerzas y le dije "cómo está" y me dice "se está muriendo, se está muriendo". Y en ese momento ya decimos "Ya valió, tenemos que sacar a ese compañero." |
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| Entonces mandamos a una persona en la esquina para vigilar si la policía llamaba con sus celulares, si iban a llegar más granaderos. Ya había coordinado con unos canales de televisión de llegar en el momento para cubrir si es que, pero no les di la dirección, porque no quise que llegara prensa y se armara un espectáculo con la policía. Era una manera de seguridad si es que empiezan a golpear y todo. Entonces ellos estaban a unos cuantas cuadras y no sabían dónde estábamos nosotros. Entonces yo entré y dije a las personas que estaban escondidas allí y había como veinte y pico personas allí adentro, espantadísimos. Unos cuántos compañeros de la caravana que yo conozco desde hace meses y casi no les reconocí por el espanto. Entonces nosotros decimos "Mira, hay que sacar el herido, ustedes van saliendo dos en dos. La calle está abierta, van hasta la carretera. Hay una compañera que está viendo si la policía llama y vienen. No se vayan para abajo. Pero vayan saliendo". |
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| En este momento por primera vez veo el herido. Es un muchacho que está acostado en el suelo encima de unas cuántas cobijas y tenía una venda blanca por toda la cabeza. Y no logro distinguir los rasgos de su cara por la venda, no logro identificarlo. Y veo que el lado izquierdo de la cabeza estaba muy, pero muy hinchada, y rojo, rojo la venda, llena de sangre. Estaba respirando hondo y después temblando. En ese momento todo, casi todo se me cayó. Nosotros llevábamos casi hora y media en sacar el compañero, y veo un señor que está a mi lado, y no sé qué decirle, pero me preocupa quién es este muchacho. No sé si es un muchacho de la caravana que conozco o un muchacho de Atenco o un estudiante y le pregunto al señor que no le conocí pero estaba a mi lado, le digo "¿Quién es?" y me dice "Es mi hijo" Y eso, de todo la flecha, el golpe, el palo, de todo la brutalidad te cae en el corazón. Y le pregunté qué pasó, primero le abracé y después le pregunté que pasó, y me iba contando la historia. Ellos querían una ambulancia. Y le dije "mira yo, es que para que llegue una ambulancia ahora, puede ser pero no sé cuánto va a tardar, no sé si lo van a dejar entrar, tenemos un combi que alquilamos para llegar acá. Yo puedo ir ahorita corriendo, traigo el combi y lo llevamos al hospital en combi, que no nos detengan." Entonces él dice que sí, y salgo, voy a la esquina donde estaba la compañera y regresamos. Los otros amigos periodistas estaban en la plaza tomando fotos, viendo y les dijimos "mira, hay un herido a muerte, tenemos que llevarlo al hospital". Entonces hablamos con el conductor. Él se sintió toda la tensión, el riesgo pero me dice "bueno, sí les llevo pero no se qué hospital, pero no me importa, vamos y en el camino vamos a encontrar cómo y dónde." Entonces entramos en el combi y la policía nos está mirando. Seguro que ya sabían algo, porque por allí andaba y yo, pues un gringo que está hablando por teléfono, que está tomando unas cuántas fotos, que está hablando por teléfono, que va caminando, que regresa, pero quién sabe. A lo mejor nos estaban mirando sin darse cuenta, a lo mejor estaban vigilando. Pero sí se sentía la mirada muy fuerte. Entonces entramos en el combi, nos estaban viendo, vamos a la casa y así, pero no entramos lo mismo. Levantamos y cargamos el cuerpo de Alexis, el compañero herido, Alexis Benhumea, y subimos al combi. Entonces el papá dice que había muchos compañeros que llegaban en ese combi pero es demasiada gente para esa situación y dice que "por favor no vayan, nada más tú y tú", y nos señala a nosotros que habíamos llegado a la casa, y tres de nosotros del colectivo, de la prensa alternativa, y yo. Y subimos, íbamos en la camioneta, y en ese momento Alexis ya llevaba entre 10 y 11 horas desangrando adentro de esa casa. |
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| Causas e Interpretaciones del conflicto de Atenco |
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| Yo veo que lo mataron 2 veces: lo mataron con un tiro en la cabeza, y después lo mataron con el cerco. No fue nada de una operación de seguridad, de poner orden, era una operación de brutalidad. Yo solamente lo puedo ver como una operación planeada de violencia porque la violencia fue tan sistemática, tan profunda, ya tenemos muchos testimonios de las mujeres violadas, de los viajes en camión de 6 horas, de cuerpos echados encima de cuerpos, y de una falta total de atención médica. Entonces lo que a mí me tocó ver es que cómo una persona gravemente herida no pudo acceder a una atención médica para asegurar su vida. Aun digamos que el compañero tenía sospecho de secuestro, pero el estado tiene la obligación de asegurar la vida de esa persona. Que pueden simplemente ir a golpear, a matar, y después preguntar, no, no vale en un supuesto estado de derecho. |
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| Pues a nosotros muy afortunadamente nos tocó un chofer demasiado profesional en su chamba que nos llevó a un hospital en la ciudad de México dentro de 40 minutos. En un viaje que no fue muy pesado. Hasta el papá manifestó varios veces "es un buen chofer." Yo no entiendo cómo estaba aguantando el papá. Cómo mantenía, toda la lógica y me decía, "pues nada más, yo pensé que mi hijo iba a morir allí en ese cuarto. A mí me parece un milagro que estamos aquí en una combi, espero nada más que lleguemos a un hospital." Y después preguntó a dos compañeros de la casa que estaba ayudando con agarrando el cuerpo, "¿crees que llega, crees que va a llegar?" Llegamos, entramos de frente, yo escuché a un medico decir mientras entramos "Este ya valió." Lo metimos en urgencias, yo de inmediato salí porque no soy familiar. Pero lo que pasó es que muy afortunadamente había un neuro-cirujano muy bueno que se encontraba en el hospital para otra operación y entró y empezó a hacer otra operación de emergencia de casi 4 horas. Yo quedé allí en el hospital hasta que saliera más o menos a las 12:30 de la noche, nosotros llegamos al hospital a las 5 y pico, entre 5 y 6 de la tarde, pero creo que 5 y pico. Entró en la operación intensiva como a las 7 y salió a las 12 de la noche. Estaba en ese momento en una coma inducida, una coma por las medicinas que usaban porque querían, me explicaban los médicos, dar chance al cerebro a recuperar entonces le mantenían sedado. Pues eso es prácticamente la historia. Que me llamaron y empecé a buscar cómo ayudar a la persona herida cuando me enteré ya de la gravedad del asunto. Cómo hicimos para actuar de inmediato porque ya era un asunto demasiado urgente para estar haciendo llamadas a operadores de hospitales y que manden una ambulancia en el tráfico que tarde dos horas en llegar, o sea, ya no. |
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| E: Entonces por lo que tú dices, es toda la policía haciendo un dispositivo durante horas y horas y horas, después de las detenciones. |
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| T: Hasta las 4 y pico de la tarde. Yo les vi, cuando salieron en masivo, vi toda la salida y eran más o menos a las 4. Cuando yo llegué a las 2 más o menos, haz de cuenta, era como una ciudad tomada, conquistada. Era todo como de guerra, no parecía que pasó algo como. por lo que vi, estaba en mi mente imágenes de la guerra en Irak. También hay que tomar en cuenta lo que ha pasado en Irak, no tiene comparación en el mundo, una cosa demasiado espantosa. Pero eso era la impresión, de entrar y ver simplemente una ciudad tomada, una muestra del poder policiaco del estado en este momento. |
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| Yo regresé el día 5 y el día 6. Todo el mundo estaba espantadísimo. El terror total. Muy poca gente caminando. Yo fui, por ejemplo, soy periodista, estuve buscando hacer entrevistas. Nadie quiso hablar, me contestaron entre llantos, "ya por favor, ya no". Yo por su puesto no insistí para nada, y dije "discúlpame" más bien y me retiré. Con el compañero por ejemplo de la casa donde estaban escondidos los refugiados y con quién ya obviamente tenía mucha confianza, pasé y le saludé, pregunté por su hijo, todavía no sabía nada de su hijo. Él me dijo que él si encontraba una lista, su nombre estaba en una lista de personas buscadas. Publicaron una lista de las 25 personas más buscadas y allí estaba su nombre de él y temía mucho por la vida de su hijo y por eso no quiso hablar, no quiso dar una entrevista, y dije que por su puesto está bien. Solamente encontré una persona, dueño de una tienda, que entré allí para comprar agua. Empezamos a platicar y le dije que era periodista y si podía tomar unas fotos, y me dice que no. Él dijo por ejemplo "Yo nunca me metí en el Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra, aunque lo apoyaba mucho. Mi vida depende de que no tengo enemigos", así me dijo. Era una persona que intentaba leer todos los lados, pero me dijo "no puedes entender lo que pasó aquí ayer. No lo puedes entender. Entraban en mi casa, y yo no tengo nada que ver, nada más cuando iban pasando con sus toletes iban rompiendo todos los vidrios." Con él hice una entrevista. Pero mi experiencia era ver el terror total. |
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| En la marcha también de Chapingo a Atenco el día 5, haz de cuenta que mientras la marcha iba atravesando la ciudad, todos los negocios iban cerrando sus rejas, cerrando sus ventanas. Casi como que viene un ejército, o viene un huracán, un espanto como nunca he visto. No me convence que es un espanto porque allí anda el Subcomandante Marcos por que yo llevo 5 meses, 7 días a la semana en las marchas de la Otra Campaña y es gente que se asoma a la puerta, que se asoma a las ventanas a ver qué onda, y cuando pasa el Subcomandante Marcos en lugar de miedo, no más bien con 200 fotógrafos, todo el mundo saca su celular o su cámara para sacarle la foto. Pero cuando pasamos por Atenco era bajar las rejas, cerrar las puertas, cerrar las ventanas, ir a esconder. Se veía gente desde los techos, así. Nunca he visto eso. |
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| Hostigamiento y amenazas posteriores al operativo |
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| Entonces todavía en estos días después había un temor, muy fuerte. También muy importante señalar, policías vestidos de civil por todas partes, registrando, filmando, tomando fotos. Y eso es algo que viene desde el arranque de la Otra Campaña. Ya llevamos 5 meses en la caravana, hasta sabemos los nombres de los policías y para cuáles agencias trabajan. Yo he hecho por ejemplo de mi trabajo, entrevistas con todas las personas que me parecen así sospechosos y unos simplemente allí en sus camionetas sin placas, y uno dice "no es que soy representante de un sindicato de taxistas" y el otro "no, yo soy periodista de un periódico del Estado de México" y el otro "no es que soy adherente de la Otra Campaña" y son del mismo camioneta pero los agarraba en diferentes momentos. Por un lado la paranoia del estado de que hay amenazas a su legitimidad, que mandan así para sus trabajos de inteligencia. Pero más que eso es hostigamiento. Cabe mencionar que hay una Jetta azul estacionado al otro lado de la calle con tres hombres que están sentados todo el día vigilando este edificio. Mientras estamos aquí hablando, van a ver, allí está la Jetta estacionado donde es ilegal estacionarse pero nadie va a hacer caso porque son federales o son estatales y allí están vigilando, allí están con sus cámaras, allí están llamando por celular. Es un hostigamiento total, aquí es un trabajo civil de derechos humanos de recompilar testimonios y están tomando fotos de cada persona que entra y sale. |
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