CCIODH, 31/05/2006
Testimonio #056. Entrevista con la CCIODH
Ex-preso. Poblador de Atenco
Hombre
Nacionalidad: Mexicana
--------------------
Soy originario de aquí, de Atenco.
Yo, en la situación que se vivió el día 4 del presente mes, que es mayo del año en curso, fui sacado de mi domicilio.
Todo empezó cuando yo escuché que pasaban helicópteros, de hecho en la casa, por el rumbo, no teníamos buena energía, no podíamos ver la TV, nos preguntamos qué estaba pasando, y entonces nunca nos percatamos qué tan grande estaba el problema.
Los helicópteros llegaron allá por el rumbo por donde yo vivo y nos alarmó. Yo empecé a ver que mucha gente corría por mi domicilio, jóvenes, señores.Vi que empezaban a llegar granaderos, o fuerza pública por ese rumbo, de hecho en mi domicilio (yo vivo con mis padres, con mis hermanos) no tenemos ninguna barda perimetral que nos proteja del exterior, lo único es una malla así clónica.
Características del operativo
Cuando yo estoy en el patio y entro a los cuartos de la casa, a la sala, veo que empieza a haber un poco de pánico con mi familia porque empiezan a ver los granaderos, la fuerza pública, pero llegó mucha, mucha, mucha, muchos elementos. Yo salí a ver qué estaba pasando, ya sabíamos toda la problemática que se estaba dando.
Cuando yo salgo, pues ya la casa esta rodeada, pero totalmente rodeada de granaderos, que querían entrar a la casa, al domicilio. Yo les grité que no podían entrar, que era una propiedad privada.
Al principio parece que se lo pensaron pero no bastó, ellos agarraron la malla, la tiraron y entraron. Yo, al verlos entrar quise agarrar un palo y pensé que me iba a defender, pero entonces pensé que eran muchos que qué iba a hacer yo con un palo y tantos granaderos. Solté el palo, lo dejé y yo les dije "¡qué querían!", yo levanté las manos, ahí me agarraron varios y me calaron y me echaron a golpear, me llevaron como a 10 metros de la casa, me sacaron.
Yo me acuerdo de los golpes que recibí, uno fue en la cabeza, me desmayé un poco, y posteriormente de tanto golpe me volví a despertar, y entonces pues cuando desperté yo ya estaba en el suelo, me estaban golpeando con los toletes, me estaban dando patadas, yo nada mas me cubrí el rostro, de hecho tengo cicatrices en la cabeza, se me abrió de varios golpes que me dieron, tengo tres costillas rotas y golpes en todo el cuerpo.
Cuando yo estaba tirado empecé a escuchar que se rompían vidrios, yo pensé que estaban rompiendo vidrios de las ventanas, de los cuartos, nunca me imaginé que iban a entrar a la casa, a los cuartos.
En ese momento yo me preocupe por mi familia, por mi esposa, por mi niña, yo me preocupé porque pensé que si me estaban pegando a mí, pues qué les iba a pasar a ellos.
Yo pensaba muchas cosas ¿no? Nunca pensé que a mis hermanos también los iban a detener. Yo en ese momento no me percaté si los agarraron a ellos en la casa. De ahí ya me levantaron, todo golpeado, medio inconsciente.
Hay una barda ahí, a un costado de la casa, de otro predio donde nos colocaron.
Digo nos colocaron porque posiblemente vi, digo posiblemente, porque como estábamos así con la vista hacia abajo no podíamos ver nada porque fue lo que se nos indicó, que estuviéramos agachados. Entonces yo vi que había otros a los que cargaron sobre la barda.
De momento lo que yo pensé . mis hermanos y otros chavos que estaban corriendo en el vecindario, en esa parte y entonces desde allí todo el trayecto aproximadamente dos o tres cuadras de aquí de la plaza, me trajeron a puro golpe, caminando me quitaron mi botas de trabajo, de ahí me trajeron caminando con la cabeza agachada, yo recuerdo que me ponen como una cobija de color rojo o un gabán, no sé qué era, yo voy agachado no puedo ver nada, sólo el piso, entonces oigo a varios policías o granaderos, que me imagino que había medios de comunicación, entonces cuando llegaba un medio de comunicación, le decía "ya no le pegues que están ahí los medios de comunicación", pero cuando los medios enfocaban otras cosas, seguían golpeando.
De ahí yo pues conozco bien, venía caminando, nos trajeron a la plaza y me subieron a una camioneta, ahí nos encimaron a varios.
Traslado
De la camioneta nos sacaron de aquí y nos llevaron a otro lugar, pasando la carretera porque yo sentí como pasó la camioneta la carretera y nos llevaron de aquel lado que había autobuses.
Entonces nos bajaron de la camioneta cuando llegamos allá y todavía todos con la vista hacia abajo. Si veíamos algo era un golpe.
Entonces nos bajan, nos jalan, yo me caí por ahí, me levanto rápido y continuamente palabras malsonantes, nos suben al camión, ahí, igualmente nos apilan de a tres, de a dos, algunos iban sentados en los asientos, uno encima de otro.
E: ¿Cuánta gente?
T: De los que nos subimos en el camión nos iban enumerando. En el camión íbamos 47 detenidos, hombres y mujeres. Yo ya presentaba un dolor en esta parte. Ahí estuvimos como una hora o más. Ahí decidiendo adónde nos llevaban.
Entonces se escuchaba cómo trataban a los compañeros, a toda la gente que iba ahí. Les daban golpes, trancazos, les agredían verbalmente, les decían muchas cosas.
Era un ataque psicológico, nos decían que nos iba a llevar la chingada, nos decían "¡dónde estaban los machetes!", que no sé qué muchas cosas nos decían.
Era como una intimidación, como que nos iban a hacer desaparecer.
A muchas mujeres les iban pegando, a los hombres también. A mí ya no me golpearon en el camión porque quedé debajo de otros que quedaron encima de mí. Sentía mucha molestia yo en esta parte.
Hasta que ya determinaron sacarnos allí. Contaron, contaron todos y lo que yo recuerdo es que íbamos 27 en ese camión, entonces ya se dio la orden de que nos iban a trasladar a Toluca. Ya desde ahí nos trasladaron a Toluca.
E: ¿Os lo dicen o lo escucháis?
T: Lo escuché porque ya los comandos o los jefes de ahí se pusieron de acuerdo en que nos iban a llevar a Toluca.
E. ¿Cuántos policías iban?
T: Pues aproximadamente los que iban en el camión eran como unos 10 entre hombres y mujeres. Era policía estatal. Y desde ahí ya dieron la orden para trasladarnos a la ciudad de Toluca.
Yo no sabía qué parte de Toluca, entonces cuando termina el recorrido, todo el recorrido era de amenazas, de que nos íbamos a morir, que nos iba a ir mal, como que íbamos a pagar todo; llegando ya, como me golpearon las piernas, quedé muy débil y no me podía sostener bien, cuando bajé del camión me caí, y fui a dar así como a unos 5 o 6 metros, me resbalé. De ahí me levantaron a golpes, levántate y fue ahí cuando caí y me lastimé la rodilla.
Ingreso en la prisión
Al llegar ahí y al ingresar al penal todo el tiempo con la vista hacia abajo, entonces llegamos ahí y empezaron a introducirnos en una especie de pasillo, de un lado era un muro y al otro lado era una barra, un pasamanos con baranda.
En toda esa pasarela nos iban golpeando las piernas, con las rodillas, con el tolete, y trancazos. Durante unos 20 o 30 metros que nos golpearon.
Ya ahí nos tomaron el dato del nombre, de dónde éramos y todo eso.
Terminando eso pues ya nos ingresaron lo que ya era el penal.
E: ¿Cuánto tiempo duró el traslado?
T: Pues yo le calculo desde que empezaron los hechos, allí en el domicilio que serían entre las siete u ocho de la mañana, allí llegaríamos como a las doce, una de la tarde, aproximadamente, más o menos. Fue en ese tiempo que pasó todo lo que pasó.
Ya fue todo adolorido, golpeado, me abrieron el labio. Había un cuarto grande, era un comedor, allí todos nos sentamos en unas bancas, ya estaba toda la gente donde estuvimos ahí llevados. Me percaté que estaban mis hermanos también, dos de mis hermanos.
Todo eso me preocupó mucho porque eso significa que mi familia se quedó sola, puras mujeres y mi padre, que ya es grande. Y ahora qué va a pasar, sacaron de la casa tres hombres, son puras mujeres.
Lo que me preocupo a mí fue lo que habían presenciado mi hija, mi esposa, mi sobrino, en ese momento ya estábamos todos preparándonos para ir a la escuela, al trabajo.nunca pensamos que iba a ser tan grande esto.
Ya llegamos nosotros allá, nos empezaron a tomar nuevamente datos, nombre domicilio, ahí estuvimos todo el día en ese comedor.
Después nos dieron alimento, un alimento que ellos preparan allí.
E: ¿Tuvisteis alguna revisión médica?
T: Ese día mas tarde, la mayoría de los compañeros empezamos a pasar a un consultorio, a una clínica, no sé qué es allí.
A muchos los revisaron porque la mayoría llevábamos abierta la cabeza, llevábamos algunas partes que se nos abrió de los golpes, yo ya ahí medio platiqué algo con mis hermanos, de cómo estaban, se veían los golpes, muy escandaloso, la sangre, yo no me podía ver, pero yo los veía a ellos y era tremendo. A uno de ellos se le partió la oreja, muchos golpes, muy, muy feo. No le voy a decir que pensé que "me consuela que estaban ellos" bueno al menos no estaba yo solo aquí. Pero al mismo tiempo me daba tristeza porque fuimos arrebatados de nuestra casa. Injustamente.
Quizás nuestro único delito es ser familia de la esposa de Nacho, la esposa de Nacho es mi tía, hermana de mi papá y quizás ese sea nuestro único delito.
Hubo gente que señaló domicilios que posiblemente pensaron que estaba ahí la esposa de Nacho o su hijo, o sus hijos o más gente del movimiento ¿no?
Y entonces yo pienso que ese fue nuestro único delito, en lo particular, ser familiares de Nacho.
Porque en cierta manera lo de Nacho, para nosotros, para mí en lo particular yo respeto mucho su ideal y en cierta manera congeniamos con su ideal; de participación pues no, no había participación, pues todo se respetaba.
De hecho yo soy servidor público de aquí, del Ayuntamiento. Yo soy arquitecto, trabajo en obras publicas de aquí.
Atención médica
Pues una vez estando allá. Retomando, algunos sí entramos a consulta, pero fue muy esporádica, muy superficial porque a algunos sí que les suturaron las heridas, tenían heridas graves, cuando a mí me tocó pasar se me comentó que ya no había suturaciones. Se me quedaron así, como en el labio, como en la cabeza, lo único que me dieron fueron unas pastillas que serían para el dolor, me imagino, o la infección supongo, dos o tres pastillitas nos dieron y ya está, con eso.
E: ¿Qué medicamento era?
T: Creo que era un tal Naproxen o algo así.
De ahí ya por la noche, como a esto de las doce o la una de la mañana nos llamaron a hacer una declaración. Ingresó un grupo del Ministerio Público. Se nos comentó que eran de MP para que hiciéramos una declaración.
De hecho, llegaron unos abogados de oficio que nos comentaron que si no queríamos declarar en ese momento nos podíamos reservar ese derecho.
La mayoría se mantuvo al margen y no se declaró. Eso fue ya en la noche, las doce o la una de la mañana,
De ahí nos llevaron colchonetas y cobijas para pasar la noche, entonces ahí nos quedamos en ese cuarto grande.
Nos quedamos, yo no los había contado, pero dieron la noticia de que éramos como unos 200 aproximadamente. Yo veía a mucha gente, yo veía muchos, después posiblemente supe que éramos 200.
Ahí nos quedamos esa noche, nos dijeron que ahí nos íbamos a quedar todo el tiempo. Al otro día amaneció y se nos dieron indicaciones, nos dieron un desayuno y comimos.
De ahí, ya nos trasladaron a las celdas donde ya había gente que habían detenido un día antes del día 3 de mayo en Texcoco.
Nos fueron repartiendo en cada una de las celdas de aproximadamente cada celda entre 13 y 15 personas; cada celda era un espacio de 3.50 por 4 metros más o menos.
Estábamos unas 13, 16 personas en cada cuarto. Entonces ahí estuvimos todo el tiempo.
E: ¿Cómo eran las condiciones de las celdas?
T: No hay buena higiene, lo que es un baño, wc, es nada mas lo que es una taza y un espacio pequeño que es un lavabo, bueno que había un lavabo. El que me tocó a mí era una llave de nariz. El agua llegaba como a las tres de la mañana y a las 8 de la mañana creo que también echaban agua, nada más un ratito.
No teníamos recipientes para apartar el agua, pues ahí ya llevábamos dos días, no nos habíamos aseado, todos, la sangre, la ropa.
Estuvimos en cierta manera incomunicados, no sabíamos nuestra situación, nadie nos decía nada, nadie nos comentaba nada, simplemente nos preguntábamos "qué va a pasar, qué van a hacer con nosotros". Yo me preguntaba, "bueno no somos delincuentes, jamás he pisado una prisión, jamás" y me preguntaba eso.Qué iba a pasar, cuánto tiempo iba a estar ahí.
E: ¿En qué prisión estabais?
T: En Santiaguito, exactamente. Yo no sabía en qué parte estábamos hasta que después nos fuimos enterando que estábamos en el penal de Santiaguito.
Yo desconocía en qué parte de la ciudad de Toluca estaba este centro de readaptación social, aunque de readaptación no tiene nada y es algo muy triste.
A mí me entristeció mucho porque me privaron de mi libertad, mi esposa, mi hija, mis padres, era lo que me preocupaba mucho también, mucho, mucho. Yo sabía que estaban mis hermanos ahí también y lo que me elevaba un poco el ánimo, pero también me entristecía porque no era bueno que estuviéramos los tres ahí.
De hecho hubo momentos en que sí pasaron algunos médicos, pero yo no sé si eran médicos o no, a checarnos, a revisarnos los golpes. Algunos tenían golpes en la nariz, los ojos, en la cabeza, los brazos, todo el cuerpo. Lo único que daban eran calmantes, medicamentos para el dolor, para alguna infección que se pudiera dar en el cuerpo, en algún golpe, pero en mi caso como no hubo saturación, pues ya no me suturaron.
Al día siguiente, que fue el día 5, hubo un momento en que pasaron los médicos a las celdas y yo les comenté que no me habían revisado y me dijeron "ya ha pasado el tiempo y lo único que podemos hacer es ponerte unos vendoletas, porque si suturamos ahora mismo hay la posibilidad de que se te puede infectar la herida", yo les contesté "bueno está bien" pero ni vendoletas, ni sutura, ni nada, ni limpieza, ni absolutamente nada.
No recuerdo muy bien pero como al cuarto día nos mandaron a enfermería para que me revisaran. Ahí fue cuando yo me pude dar un pequeño baño y me revisaron ya de aquí. Pues nada mas me limpiaron, una pequeña limpieza, y me dieron otra vez medicamento, fue lo único, siempre el mismo, siempre el mismo medicamento para todos. De hecho a algunos les preguntaban si eran diabéticos, que si padecían alguna enfermedad, que si eran alérgicos a algunos medicamentos porque había casos que llegaron a haber ahí.
Hasta después de dos o tres días estuvimos aislados, no sabíamos nada de nuestra familia, no nos daban nada de razón de porqué nos tenían ahí.
Sabíamos lo que había pasado aquí en Atenco, pero en lo particular, porque yo, porque mis hermanos.
E: ¿Pudiste comunicarte?
T: Yo recuerdo que cuando llegamos hubo un momento; nos dieron la oportunidad de hacer una llamada, pero éramos tantos y había tan pocos teléfonos pues sí tuve la oportunidad de pasar una pequeña llamada y me contestó mi hermana y estaban destrozados, es algo muy, muy feo.
Todos nos vimos afectados, todos, todos, qué le podía decir: "Ya estamos bien, golpeados, pero ya estamos bien", ella me decía: "Mira, vamos a hacer lo imposible porque ustedes salgan" y en ese momento pensé que pues ahora sí que todo depende de la gente, que nos dé el apoyo para todos los que estábamos dentro y los que todavía están por salir. Yo confiaba mucho en la gente, en el apoyo incondicional de mucha gente, pues es algo muy injusto lo que nos ha pasado, muy ,muy injusto.
E. ¿Sabes cuanto tiempo estuviste? ¿Cuándo saliste?
Proceso jurídico
T: Sí, yo salí el día jueves 11 de mayo como a las 3 de la madrugada aproximadamente. Fuimos de los que salimos sin ningún cargo, de los 17 que salimos sin ningún cargo. Fuimos los primeros en salir sin pagar fianza, en libertad, bien.
En el momento que yo salí, ahí estaba mi papá, estaba mi hermana, mi cuñada (la esposa de mi hermano) que todavía está dentro ahorita, estaban ahí al pendiente.
Da mucho gusto, pero qué tremendo porque da tristeza, da coraje, da mucho coraje. Pues es un gusto estar de nuevo con la familia, no del todo porque falta uno de mis hermanos, nosotros vivimos juntos, pues falta alguien todavía.
E: ¿En qué situación está?
T: Él está en la situación en que ellos no alcanzan fianza. Tengo entendido que son 28 personas que no alcanzan fianza. Dentro de esos 28 que esta mi hermano, está el hijo de Nacho del Valle que es mi primo. También está ahí dentro y el resto de las personas que realmente de forma injusta están ahí, injustamente.
Yo no entiendo porqué yo salgo libre sin ningún cargo, otro hermano sale con fianza, y otro no alcanza fianza; si nuestra situación fue la misma, exactamente la misma y entonces es lo que yo no entiendo.
Interpretación de la causa del conflicto de Atenco
Yo sé que a lo mejor en cierta manera es un desquite del gobierno por los sucesos que se ha presentado aquí en Atenco, del aeropuerto que se iba a construir y quizás en las elecciones, que pasaron en marzo, municipales perdió el PRI y quizás sea un enojo en la gente que nos entregó, gente que señalo dónde posiblemente había gente involucrada en todo esto.
Pues a esa gente no sé si., yo no se cómo llamarles. Yo creo que, expresamente, no sé cómo llamarles, si son traidores, o no sé cómo llamarles. Pero son gente que a lo mejor es ambiciosa y que por unos cuantos pesos se venden, lamentablemente.
Quizás en un momento no vieron la magnitud del problema que se iba a dar, o cómo nos iban a atacar tan bruscamente, tan salvajemente. Quizás ellos se pensaban que nos iban a agarrar, y ya nos llevaban. Pero no nos golpearon a todos, a todos nos golpearon.
E: En el traslado en qué condiciones iba usted, el resto de compañeros y sobre todo las compañeras, si presenció o pudo oír algún tipo de abuso a las compañeras.
T: En el camión que yo estuve, en el que nos trasladaron, no escuché algunas quejas de mis compañeras, mujeres que se quejaran. Yo no pude ver nada del interior del camión. Lo que sí se escuchaba, sí se escuchaba, pero yo nunca escuché que estuvieran abusando de alguna mujer. Lo que sí había eran agresiones en contra de ellas, verbales, a ver quien sabe qué, a ver no sé. muy así, no se muy acá., y golpes.
Hostigamiento y amenazas posteriores al operativo
E: ¿Cómo ves tu situación actual, jurídicamente tu libertad, te has sentido perseguido, vigilado, estás tranquilo?
T: Pues sí estoy tranquilo, pero hasta cierto punto lo que mas me preocupa es la situación de mi hermano. Sí estoy tranquilo o trato de estar tranquilo, de controlarme. De hecho yo me caracterizo como una persona muy tranquila, pacífica.
Mi familia, mi trabajo me lo ha pedido, el de convivir con la gente. Yo tengo que convivir con mucha gente aquí porque yo soy un servidor público, yo tengo que andar en las obras, yo tengo que andar achicando muchas cosas, cumplir con la gente, vamos.
Yo trato de estar tranquilo puesto que mi situación en cuanto a mi libertad no tuve ningún cargo, no se me comprobó nada, de alguna manera
Quizás sí a lo mejor tenemos un poquito de., no sé, de cuidado, ser un poquito mas de cuidadosos, sentimos que los ojos nos ven por ahí, mucha gente, mas que nada es eso.
Y la gente que nos hizo el señalamiento porque pues somos de aquí, somos vecinos, hay algunos con los que me he encontrado, pues se siente peor.
Yo siento algo, no sé si es coraje pero difícilmente yo me atrevo a decirles algo, yo siento que no, yo siento que cada persona sabe lo que hizo, y ellos saben qué hicieron y el tiempo determinará sobre cada una de esas personas. Entonces yo no soy nadie para decirles o hacerles yo siento que no.
Al menos en mi forma de ser no, pues lo hicieron bien, lo hicieron mal, ya está hecho. Pero sí que a parte de que yo ande bien, pues no andamos así como tan a gusto a lo mejor ¿no? Trato de estar bien porque tengo una hija, tengo mi esposa, mis hermanos, mis hermanas. Yo siento que nos caracterizamos por ser una familia unida y en lo que nos preocupa es la integridad familiar en este caso.
Decimos "El que nada debe, nada teme". Lamentablemente nos ha quedado una herida por ahí que no se olvida. Yo creo que todo lo que vemos, todo lo que presenciamos a nadie se le olvida, a nadie.
Creo que nuestra mente es tan maravillosa, pasan años y quizás de momento se nos olvidan 10 años pero cuando se nos recuerda, la mente capta todo.