CCIODH, 01/06/2006
Entrevista de América del Valle con la CCIODH
Entrevista telefónica, 1 junio 2006
Estamos agradeciendo todo lo que uds. están haciendo. En este país lo necesitamos mucho.
Sería en dos partes, un contexto general en el cual describo el movimiento, el contexto del movimiento en Defensa de la Tierra específicamente. Por lo que ha pasado en los últimos años, porque no es un hecho aislado desde el 2001 y el 2002.
La segunda parte ya sería un punto de vista personal, todo lo que está pasando conmigo y mi familia.
Ustedes sabrán desde el 2001 el gobierno federal empezó un proyecto aeroportuario y nos han querido despojar de nuestras tierras, de nuestros ejidos. Pero afortunadamente el pueblo tiene una tradición de organización muy profunda, muy añeja y eso fue uno de los elementos que evitó el despojo de nuestras tierras que se nos anunció desde el 22 de Octubre del 2001. Fueron más de nueve meses de resistencia contra este aeropuerto, contra este proyecto, más de nueve meses que estuvimos siendo hostigados, amenazados, pero que finalmente gracias al apoyo de muchas organizaciones nacionales e internacionales y gracias a la movilización que tuvo el Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra, y todo el pueblo mexicano logramos echar abajo este decreto del aeropuerto, justo el primero de Agosto del 2002. Durante todo este proceso nosotros tocamos varias puertas, entre otras precisamente la de la ONU. En Marzo 2002 estuvo aquí en México el relator de la ONU del derecho de la vivienda, Miloon Kothari. Y con él fuimos a exponerle toda la problemática, toda la situación que estuvimos pasando de injusticia, porque entre otros derechos que nos estaban violando fue el despojo de nuestras tierras, de nuestras viviendas, de nuestra historia y todo lo que implicaba. Él emitió en este entonces, el recibió todo un archivo, todo un historial, donde le explicamos, le damos argumentos, incluyendo algunos documentos originales. Esta lectura se iba dar hasta el año siguiente, en 2003. Afortunadamente tuvo efecto, aunque nosotros ya habíamos derrotado, y ya habíamos ganado esta lucha, seguían las ordenes de aprehensión contra muchos de nosotros porque en este país se considera como un delito para defender sus tierras.
Después del 2002 en adelante cuando derrotamos el aeropuerto tuvimos después que luchar y defender nuestra libertad pues eso que teníamos contra órdenes de aprehensión. Y de hecho once de nuestros compañeros, entre ellos Ignacio del Valle y Aran Espinoza tenían ordenes de aprehensión y se fueron metidos a la cárcel. Afortunadamente los procesos se pararon, fue por una vía política y fue por presión social otra vez. Por supuesto pensamos que también tuvo un impacto las presiones y gestiones internacionales que se estaban dando en este entonces y desde luego en algo pudo haber contribuido también esta recomendación que hizo Miloon Kothari. No recuerdo el mes, pero sí nos manda una respuesta y es una recomendación que se le hace a Fox oficialmente por parte de la ONU y, específicamente por parte de este relator.
Se logra la libertad de todos los procesados, once compañeros nuestros. Se llega a un acuerdo político con las autoridades federales y estatales. Quiero referirme exactamente al 10 de enero del 2003, fecha en que iniciamos una mesa de dialogo para ahí encauzar toda la situación, tanto jurídica como la propia situación de las comunidades que tenían en cuanto a alimentación, vivienda, salud, desempleo, el campo, etc. Fue en esta mesa de diálogo que establecimos con el gobierno ciertos acuerdos. Y entre esos era precisamente el cese al hostigamiento de parte de ellos hacia cualquiera de nosotros de los integrantes del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra, y hacia cualquiera de las acciones y movilizaciones que realizaríamos de ahí en adelante como una consigna en consecuencia, en nuestro actuar, y con un compromiso histórico que adquirimos con el pueblo de México desde que el pueblo se solidarizó con nosotros para echar abajo un decreto. Nosotros asumimos un compromiso en adelante por luchar por las causas justas de este país. Así es como hemos venido caminando a lo largo de estos cuatro años.
Nos hemos seguido coordinando, coordinando con muchas causas justas e incluso internacionales. Esto no es ningún secreto. Nuestras movilizaciones son abiertas. Siempre blandimos un machete como símbolo de nuestra lucha, de nuestra resistencia, pero también como símbolo de la dignidad que tienen nuestros pueblos. Pero nunca lo hemos utilizado para agredir a nadie, nunca hemos 'macheteado' a nadie, ni siquiera a aquel que se ha atrevido golpearnos, a humillarnos. Y sin embargo por parte del gobierno hemos visto que mediante esta mesa de diálogo que lleva tres años, hemos visto que para ellos ha sido también una forma de contención, de tenernos vigilados, simplemente controlados. Porque en realidad no ha habido una solución pronta a nuestras demandas. Estas demandas tienen que ver con nuestras demandas a problemas de la vivienda, de los procesos productivos, alimentación, del desempleo, del campo, de la salud, de la educación. Entonces todo ese tiempo, esa mesa de diálogo fue centro de contención. Por parte nuestra no hemos cedido en el aspecto de quedarnos con la promesa vana de ellos. Por el contrario. Hay muchas necesidades y una de ellas, que precisamente se enmarca en todo esto, es que en los primeros meses de este año empezamos a llamar a más comunidades para que nos pronunciáramos, y asistiéramos a esas mesas de diálogo, porque las escuelas de nuestros niños se están cayendo. Hay una escuela en especial que está en San Salvador Atenco, una primaria, que se está cayendo, está en condiciones deplorables, y nuestros niños todos los días prácticamente están en riesgo. Y eso no podíamos permitirlo. Por eso, lo que hicimos fue constantemente estar en las mesas de diálogo tratando de arrancarles... vaya, no nace de ellos otorgar esos derechos que nos corresponden. Al contrario, es por eso que el pueblo se los tiene que arrancar. Tiene a veces que levantar la voz para exigir los derechos que nos corresponden. Esto ha ido generando que en las mesas de diálogo vayan cambiando los funcionarios representativos de éstas y por ende la seriedad. Ha habido momentos que nos han mandado a gente que no tiene ninguna capacidad resolutiva, ninguna representatividad. Y lo único que hacen es llegar a provocar enojo en nosotros e indignación. Llegan a burlarse, a querer humillarnos.
Y no solo eso. El pasado mes de febrero si mal no recuerdo, fecha en que se estaban llevando en estas mesas de diálogo varios asuntos, entre ellos particulares de compañeros que injustamente están en la cárcel, gente que se le acusa injustamente de delitos y gente pobre que acude finalmente al Frente de Pueblos para auxiliarse y ser orientada, todos estos casos así como todas las situaciones colectivas son canalizados a estas mesas de diálogo, y existen-se supone o se suponía que existían- funcionarios que estaban viendo lo de estos casos. Todo este tiempo ha sido de larga, todo este tiempo ha sido de ausencias por parte de ellos.
Se dio una situación específica en el mes de febrero-cuando a un compañero se le mete a la cárcel injustamente va todo el pueblo. Finalmente se prueba, jurídicamente y oficialmente se comprueba que está detenido injustamente, y el juez, en este caso de Texcoco, del Molino, del reclusorio que está ahí cerca de Texcoco le adjudica otra orden de aprehensión en esos momentos y prácticamente no lo deja salir. Eso fue para nosotros un enojo y una sorpresa, porque cuando ellos habían prácticamente prometido que el compañero iba a salir, ya íbamos por él, nos había citado el propio juez, y antes de llegar al reclusorio resulta que nos pusieron a la fuerza pública, como para amedrentarnos. Nunca dieron la cara ni el juez, ni los funcionarios correspondientes.
Ante esta situación, uno de los que estaba llevando a cabo esta mesa de diálogo, de nombre - no recuerdo su nombre pero se apellida Rebolledo - le tuvimos que decir que viniera al pueblo para que dialogáramos y se fuera resolviendo esa situación. Lo tuvimos que retener en el pueblo, para insistirle y pedirle que quitaran a la fuerza pública. Eso se le hizo saber al gobierno del estado, a secretarios de gobierno y no hizo caso. Al señor Rebolledo no lo fueron a traer hasta el tercer día. Ellos lo que querían que nos acercáramos para confrontarnos con la fuerza pública, sin garantía de ninguna solución al caso de la libertad de nuestro compañero.
Ahí es donde surgen unas ordenes de aprehensión. Que son precisamente - se supone - por las que ahora nos persiguen. Y por las que ahora mi padre esta recluído junto con otro compañero en La Palma. En ese entonces finalmente se vuelve a replantear la mesa de diálogo - y para nosotros lo vemos ahora como una mesa falsa, sin ninguna garantía por parte de ellos, porque si ya había una orden de aprehensión contra nosotros, desde su punto de vista por qué continuar el diálogo con los que ellos ahora consideran delincuentes, como ellos señalan a gente como nosotros, como delincuentes - y sin embargo dejan, dejan, vaya, estamos hablando de aproximadamente tres meses, y posteriormente en Abril se da una situación con nuestros compañeros floristas - perdón, en Marzo se da una situacion. En particular, de nuevo fuimos otra vez a esta mesa de diálogo, citados por el delegado de educación pública y el bienestar social del Estado de México, a donde no llega, y a donde él, precisamente él nos cita para ir dándole solución a la situacion de las escuelas que se encuentran en condiciones deplorables y a la situación de una escuela de educación especial que está en otra de las comunidades de nombre Papalotla, que también está en condiciones pésimas. En esa ocasión los niños de esa escuela fueron, y fuimos, junto con amas de casa, junto con los niños, fuimos mucha gente que somos de las comunidades, y que acostumbramos a ir a esas comisiones de diálogo como una comisión grande, no de diez, no de cinco sino con una comisión representativa de las comunidades , para poder ejercer presión. Hemos aprendido que no basta que vayan sólo cinco, ellos necesitan que vaya bastante gente, y prácticamente lo que quieren es que vayamos muchos, que nos enojemos para que entonces lleguen a justificar la presencia de la fuerza pública como fue en esa ocasión.
Al salir de esta cita, no recuerdo desgraciadamente la fecha, pero fue en Marzo, lejos de darnos una solución a la situacion de las escuelas, al salir, no llegó la persona adecuada, nos mandaron a funcionarios sin ninguna capacidad resolutiva, y al salir, porque no íbamos a hablar con ellos, nos tuvimos que salir de la oficina, al salir nos encontramos encañonados varios de nosotros por la policía estatal y principalmente comandada por un grupo con la insignia de 'Dragón'. Es un grupo especial. Nosotros no sabemos de esas cosas pero sabemos que es un grupo especial, que no era igual a la policía estatal común. Nos encañonaron, éramos nosotros más 40 compañeros, hombres, mujeres, niños, nos encañonaron prácticamente en el lugar, en ese mismo sitio, eran más de cien, todos armados, con metralletas, con pistolas, con gases lacrimógenos, casi casi listos a la orden, y nosotros nos tuvimos que regresar ahí mismo, o sea, cuestión de metros, para decirles a al funcionario, a las personas que nos había mandado el subsecretario de educación, para exigirle el retiro de la fuerza pública, cosa que no sucedió en este momento, ni siquiera a esta persona le hicieron caso. Así nos mantuvimos desde las tres de la tarde hasta las siete de la noche. Esto tuvo mucho que ver con la presión que se ejerció desde fuera con nuestras comunidades que se enteraron de inmediato y empezaron hacer presión desde fuera, así con la solidaridad de los compañeros de Chapingo, los estudiantes de la Universidad Autónoma de Chapingo.
Entonces hemos visto que ellos ya prácticamente lo que buscaban, querían buscar algún pretexto ya para que en cualquier momento, cualquiera de nosotros y principalmente los que ellos consideran como líderes de esta organización fuéramos puestos ya en disposición de su ley y fuéramos encarcelados lo más pronto posible. Entonces esto viene, no va aislado de una situación que hemos venido construyendo las organizaciones a lo largo de un año-ya casi va a ser un año desde cuando el EZLN nos hizo una convocatoria de todos los pueblos de México y a las organizaciones de ir construyendo los que se considera como 'la Otra Campaña'- y justo todos nosotros habíamos estado preparando todos estos meses la llegada del EZLN, de la Comisión Sexta a nuestra comunidad, a donde desde luego que nos iban a encontrar como una organización fortalecida, con mucho que aprender pero también con mucho que dar para que se aprenda. Y afortunadamente por esas fechas prácticamente todo iba saliendo bien. A pesar de todo decidimos no hacer ningún tipo de acción, precisamente para que no se chocara, y para que no se hiciera más grande el problema cuando llegara la visita del EZLN, porque era una situación delicada. Por eso nos contuvimos, y ellos también hicieron eso, esperaron a que pasara el EZLN por nuestras comunidades, todo salió muy bien, quedamos mucho más comprometidos moralmente y con el compromiso firme de seguir construyendo este proceso de transformación para nuestro país, para el México que sí queremos.
Pero da la casualidad que muy cerca después la llegada del EZLN a nuestra comunidad se da esta situacion en nuestra comunidad con los floristas en donde el presidente municipal pone a toda la fuerza pública en todo Texcoco, en el centro y principalmente en donde en los lugares donde los floristas no tienen ningún lugar fijo para vender sus flores y tienen que ocupar las banquetas, es ahí donde ponen la fuerza pública, el Sr. Nazario Gutiérrez, del PRD, presidente municipal de Texcoco, a todos los policías. Esta situación se llega a niveles de confrontación entre la fuerza pública y los propios vendedores-y quiero aclarar y quiero reiterar que ellos son parte del Frente en Defensa de la Tierra, son gente con la que nos hemos venido coordinando. Son gente cercana a nuestras comunidades, somos vecinos, pero son gente así como con muchas otras organizaciones nos hemos coordinado y hemos tratado de construir una barricada para defender nuestros derechos. Entonces ellos no son la excepción. Estoy hablando del 10 de Abril, fecha en que el gobierno municipal de Texcoco pone a la fuerza pública. Posteriormente un 14 de Abril se viene un enfrentamiento entre ellos, aparentemente éste se apacigua, ya no les permiten, definitivamente ponerse. Y es justo el 3 de Mayo, una vez que ya pasó la comisión sexta por nuestras comunidades, que es exactamente el 24 y 25 de Abril. El problema con los floristas y la fuerza pública sigue. Es precisamente un 2 de Mayo cuando se les advierte al gobierno estatal, y más que advertir, se les hace un llamado al diálogo, para que se solucione el problema y fijar fechas y días, para que los compañeros puedan seguir trabajando puesto que ya llevan varios días sin trabajar, y es la única fuente de trabajo para que coman sus hijos. Entonces el 2 de mayo se hace una concentración en la procuraduría de Texcoco, lugar mediador entre los floristas y el gobierno municipal, puesto que el gobierno municipal ya no quería tener ningún tipo de vinculación con ellos. Ya no quería, se negaba todo el tiempo.
Ese día no se consigue nada otra vez, el subprocurador no se compromete a nada, él dijo que no le correspondía la situación. El 3 de Mayo para mucha gente de México, en particular para estas comunidades, nos es muy importante porque es el día de la cruz, y es un día, así como el 10 de mayo y muchas otras fechas, en las que los floristas precisamente venden sus productos mucho más. Son fechas en las que pueden garantizar un poquito a su bolsillo. Entonces se decidieron poner el día 3, y llegaron desde la madrugada, ellos trabajan cotidianamente desde la madrugada, empiezan más o menos como a las cinco de la mañana, pero esta vez llegaron antes al mercado Belisario Domínguez, a las afueras de donde acostumbran ponerse, se metieron al mercado, y de ahí la fuerza pública no se quitó, estoy hablando de las cuatro de la mañana, y más tarde entre choques y golpes fuertes que hubo entre la fuerza pública y toda la gente, la comisión de Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra incluyendo a estos mismos, hay un choque muy fuerte, dejan a varios heridos, incluyendo a un compañero que precisamente ahora está muy grave en la cárcel, el Sr. Heriberto Nopaltitla, pierde mucha sangre pero en ese momento no permiten la entrada de ambulancias.
Pero sin embargo a todo lo pasado, se llega a un acuerdo entre la policía estatal y los vendedores que a partir de las 5 de la mañana y las 11 vendieran, tanto el 3 de Mayo como el 10 de Mayo, en tanto se iba dando una solución mucho más razonable para todos.
Ahora estoy hablando de la madrugada, de la madrugada del 3 de Mayo. A las 7 AM prácticamente hubo un desalojo, ahora otra vez ordenado por el gobierno municipal, Nazario Gutiérrez de Texcoco, y los policías empiezan a querer desalojar. Es cuando se llevan a varios compañeros floristas, son cuatro floristas los que entraron primero a la cárcel y finalmente se los llevan. Los otros, el resto de los compañeros, como 40 o más se quedan ahí, y las comunidades de esto se enteraron enseguida, empezaron a reorganizarse, a juntarse, y a definir acciones. Y una de estas acciones fue bloquear la carretera. Todavía como a eso de las 8 o 9 de la mañana, la carretera todavía no está bloqueada. Es hasta pasadas de las 10 que la gente empieza a recurrir, y empieza a bloquear la carretera principal, la federal, que es Texcoco-Lechería, y ahí en Texcoco lejos de reducir a la fuerza publica, la incrementaron. Pero sobre las comunidades que iban empezando un bloqueo, el gobierno del estado manda a la policía estatal, y más tarde a la federa y ya más adelante, como a las 12 del día manda por la PFP la Policía Federal Preventiva. A esta hora a la que se está dando esa situación y la gente del FPDT que se encuentra en las comunidades resistiendo con un bloqueo o manteniendo un bloqueo, consideran importante agotar hasta el último momento el diálogo. Así hemos hecho siempre. Es precisamente mi madre, Maria Trinidad Ramírez quien habla con el Sr. Humberto Benítez Treviño, Secretario de Gobierno del Estado de México, y el le contesta textualmente, "Yo no puedo hacer nada, ese no es mi problema". Fue esa la respuesta por parte del gobierno estatal y a partir de eso el diálogo se rompe totalmente.
Es decir, ellos ya no permitieron la entrada de llamadas telefónicas, ya no contestaron a éstas, pero tampoco las hicieron. Estos hechos todos los supieron y casi como si fuera una consigna, una llamada inmediata a los compañeros del FPDT para prácticamente después de que se rompe el diálogo, a que empiece a entrar la fuerza pública en las comunidades a querer romper el bloqueo. Cosa que generó enfrentamientos entre la policía estatal de la PFP y contra las comunidades, contra los pobladores que mantenían el bloqueo. Fue en uno de estos intentos para entrar a nuestras comunidades y romper el bloqueo que matan a Javier Cortés, estoy hablando más o menos de después de las tres de la tarde, si no me equivoco, y de acuerdo con lo que he leído. Cuando esto pasa, la gente se irrita, se indigna, y de verdad que no entendemos como la situación que ya está agudizada, que ya está en su máximo, el gobierno siga querer insistiendo en meter a la Policía Federal Preventiva y a la policía estatal. Y sin embargo se sigue buscando el diálogo, cosa que ya no se consigue respuesta. Ya más tarde afortunadamente no logran romper el bloqueo que es para nosotros siempre una medida de presión y que ya cerca de las 5 de la tarde, cuando las comunidades se reagruparon, se enteraron de la situación de Javier Cortés y se iban a tomar otras medidas de presión, incluso como para ir a alguna oficina de gobierno a exigir de cara a las autoridades correspondientes que pusieran un alto a esa misma situación que ellos estaban generando, como un resentimiento o como una lectura bastante correcta y perversa de ello, deciden entrar por todos los compañeros que están ya para ese entonces en una azotea del Belisario Domínguez, de los mercados, del mercado Belisario Domínguez, deciden entrar la fuerza pública estatal por ellos, y llevársela. No los sacan por la buena, los sacan todos golpeados, en muy malas condiciones en todo el transcurso de ahí a los reclusorios respectivos, los fueron torturando todo el tiempo, tanto hombres como mujeres. La mayoría eran hombres en ese momento, pero también había mujeres. Estoy hablando del 3 de Mayo todavía.
En esas horas nosotros nos encontrábamos en un acto de la Otra Campaña, precisamente en Tlatelolco (DF.) en donde se está efectuando una asamblea, un acto masivo, también se estaba dando a conocer toda la situación por la cual nosotros estábamos pasando. Yo en la particular estaba allí, nos fuimos enterando y decidimos hacer una campaña convocatoria a toda las organizaciones que participaron en la otra campaña, y también hacer el llamado a solidarizarse directamente en nuestras comunidades. Ahí mismo se decide y se hace la propuesta de que nos traslademos a la Universidad Autónoma de Chapingo, para concentrarnos ahí, y posteriormente trasladarnos hasta Atenco para ver en qué podríamos apoyar. Yo en la persona ya no pude ir, a mí me hicieron la recomendación de que ya no me moviera del Distrito Federal, y no tuve de otra, porque era evidente que a los que querían arrestar eran precisamente a los que ellos consideran los líderes del FPDT, entre ellos estaba yo y toda mi familia. Muchos compañeros, en la mayoría jóvenes estudiantes se trasladaron hasta la Universidad de Chapingo. Allí permanecieron, la mayoría llegó por la noche, eso de las ocho de la noche llegaron. Y allí permanecieron, ahí se fueron concentrando muchos hasta que dieron más o menos las 12, la medianoche, y decidieron trasladarse hasta Atenco. Todos, todos los que se encontraban allí en Chapingo.
Fue una noche lluviosa, situación que aparentemente impidió que la fuerza pública entrara, pero no impidió que se reuniera en Enrique Peña Nieto, Humberto Benítez Treviño, Abel Villicaña, y Wilfrido Robledo, quien, este último fue el que operó toda la situación que al día siguiente dio. A las dos de la mañana, ya estamos hablando del 4 de mayo, inició la primera alarma. Fue falsa, no entraron, sin embargo la constante todo el tiempo fue la amenaza, una situación de mucha tensión. Ya había medios de comunicación. Muchos de los jóvenes quiero decir que estaban ahí con las comunidades, solidarizándose, algunos eran parte de medios alternativos de comunicación, y entre ellos también estaban los medios oficiales. Ya cerca de las cinco de la mañana recibí una llamada donde me están avisando que ya prácticamente, ya están entrando a las comunidades, yo de inmediato hago el llamado a todas las organizaciones y los compañeros que se puede y fue en los medios, a través de la radio y la televisión que nos fuimos enterando como se dan los hechos. Ya ahora tenemos muchos más elementos, pero prácticamente ya a las siete y media de la mañana Atenco ya estaba tomado, estaba sitiado por estos policías, tanto de la policía estatal como la Policía Federal Preventiva.
Hay un recuento, hay una historia muy larga que contar de cómo irrumpieron en nuestros pueblos, cómo fueron entrando a violentar a nuestra gente, cómo entraron hasta las casas a allanar a nuestra gente, quebrando todo, valiéndoles nada que hubiesen niños, viejos, ancianos, que hubiese mujeres, jóvenes todavía durmiendo, muchos de nuestros compañeros refugiados, muchos de nuestros compañeros y nada con qué defenderse de los dobleces, de los gases lacrimógenos. Sin cambio ellos llegaron con todo, a arremeter contra todos y todo. Ahí muchos de nuestros compañeros quedan gravemente heridos, no es hasta la noche que algunos logran evadir la aprehensión, pero muchos de ellos estuvieron desangrando, muchos de ellos como el caso de Alexis Benhumea, quien, si hubiese sido en tiempo y forma, quizá ahorita estuviera con nosotros conscientemente.
Son muchas las historias que yo podría seguir contando, me parece que a mí me tocó estar en otro lado de esta historia, creo que coincidiríamos, íbamos a coincidir, sería repetir la historia que ustedes tienen y que han recabado de nuestras comunidades, y desde luego nunca, nunca van a acabar de recabar porque cada uno lo vivió desde diferente lugar pero vivió lo mismo. Vivió la violencia en carne propia, vivió el atropello, la humillación, la violación, la golpiza en carne propia. Desde niños, ancianos, desde mujeres, hombres, y jóvenes, todo nuestro pueblo lo vivió. Incluso, incluso la gente que no está de acuerdo y que nunca vamos a obligar a pensar como nosotros. Incluso, esos a los que nosotros consideramos. No a los traidores, esos que tienen menos dignidad que nosotros, y que fue capaz de señalarnos uno por uno y que fue capaz de señalar casa por casa y estoy hablando de un grupo minúsculo que quedó frustrado desde el 2001 con el aeropuerto, estoy hablando de los priístas que se pusieron de acuerdo con las propias autoridades estatales para subirse a un helicóptero y señalar casa por casa, compañero por compañero hasta quedar seguros de que estamos aprehendidos a todos. Entonces esta situación, ustedes tendrán mucho más detalle. Yo lo que sé es por los medios de comunicación, no tengo ninguna comunicación directa con ninguno de mis compañeros. Todo lo que sé es a través de los medios, pero sería más bien como repetir la historia, y me parece que ustedes tienen incluso mucho más elementos que yo para hablar de todo esto. Yo precisamente ahorita esté recabando todo, de los medios, y de las lecturas que yo pueda hacer desde donde estoy, y estoy haciendo una especie de recuento de toda esta situación. Y a donde se las voy a hacer llegar en algún momento, y por el medio que sea más conveniente para que ustedes también perciban de manera escrita todo lo que yo alcanzo a leer.
La otra parte, me gustaría pasar ya, por la situación del tiempo, me gustaría pasar allá más a situación personal y la situación familiar por la que estamos pasando.
Quiero decir, en primer lugar que mi padre, Ignacio del Valle, y mi madre siempre nos han enseñado a nosotros como familia, como hijos, somos tres hijos dentro de esta familia, a ser honestos, a ser valientes y firmes, y a responder por cada una de nuestras acciones. A ser consecuentes con lo que pensamos y con lo que hacemos. Ignacio del Valle siempre nos ha enseñado todo esto. Y tan es así, que nos ha enseñado, sin quererlo él o no de manera intencional, pero con su ejemplo, nos ha enseñado a defender lo que creemos que es justo. Nos hemos caracterizado en Atenco por ser una familia que respeta a la gente, que respeta los vecinos, y a ser solidarios. En Atenco los quieren, o no los quieren. Pero afortunadamente, creo que la mayoría de nuestra gente, de nuestros compañeros nos quieren, por lo que somos, por lo que hacemos, por lo que pensamos y porque somos honestos con nuestra forma de ser, de pensar, y de actuar. Desde aquella lucha gloriosa para nosotros, que fue la lucha contra el aeropuerto, Ignacio del Valle prácticamente se convirtió en una figura ante muchas organizaciones muy respetable y por tanto con mucho respaldo. De paso, por supuesto, nosotros como su familia. Todos estos años nos hemos conducido por nuestros ideales, nuestra forma de pensar, pero sobre todo porque de verdad en la forma en la que viven nuestros pueblos es necesario levantar la voz, y es necesario construir el pueblo que sí queremos. Con todos esos hechos ahora, el gobierno nos ha señalado como los que ocasionamos y planeamos toda esta situación, no sólo nosotros como familia sino a más compañeros también, prácticamente en algunos diarios nos han hecho historiales, como si fuéramos delincuentes, donde la característica principal fuera ser violentos, nos han hecho historiales y nos ponen al lado de verdaderos delincuentes, y nos comparan además de todo. En la opinión pública esto queda como si de verdad nosotros fuéramos eso, cuando creemos que no lo somos, y lo afirmamos, de que no somos delincuentes y que no merecemos la cárcel, ni nada de lo que nos dice el estado, que en estos momentos no señala en este caso a mí, a mi madre, y a mi hermano mayor nos persiguen ahora con sus órdenes de aprehensión. En este momento mi padre está en la cárcel, junto con mi hermano el más pequeño. Sin embargo, nosotros desde nuestro refugio tratamos de estar tranquilos, tratamos de estar serenos. Tenemos fe, tenemos confianza, tenemos la firmeza de que a nuestro pueblo, que no cometió ningún delito, le va llegar la justicia. Y de hecho, si no llega, si no llega por inteligencia por parte de este gobierno estamos decididos a no parar hasta conseguirla. Estamos decididos a luchar por esa justicia. Y en contra de esta injusticia. Mi hermano, César, es un muchacho de 18 años, no tiene mucho que los acaba de cumplir. Y él, él menos que nadie participaba. Vaya, él es muy consecuente, él es muy respetuoso de todo lo que nosotros pensamos pero el está en una etapa como cualquier adolescente, estaba estudiando. Está estudiando y le llevaron a la cárcel, por el delito que el gobierno considera de ser hijo de Nacho. A mi hermano lo sorprenden, no lo sorprenden, lo detienen en la casa de un familiar, un tío, un hermano de mi madre, y entra toda la policía, entran, tirando todo, pateando todo, y se llevan a mi hermano, y entre él a otros dos primos. Lo llevaron a rastras, lo llevaron prácticamente sin zapatos, no sin antes golpearlo allá dentro en la casa. Mi madre afortunadamente con mi hermano el mayor logran esquivar estas golpizas, y logran esquivar la aprehensión. Pero finalmente se llevan a mi hermano el más pequeño, y ahora está recluido en el penal de Santiaguito. Como si fuera un delincuente.
No sé nada de mi madre, no sé nada de mi hermano el mayor. Sólo sé que están bien. Su familia de mi hermano el mayor tuvo que salir. Mi familia, mis abuelos, mis tíos, mis primos, tuvieron que salir de nuestro pueblo porque iban a también a ser objeto de estas aprehensiones. De hecho, llegaron a la casa de mi abuelo a romper todo, a destruir todo, y con la consigna llevarse a quien pudieran. Afortunadamente todos ellos lograron salir antes. No sé en qué condiciones esté mi casa, me imagino. En mi casa, nosotros, yo en lo particular guardaba con toda mi convicción un archivo de toda la situación que habíamos venido pasando, guardaba todo los diarios de los que se depositaban noticias de Atenco, de cualquier índole, guardábamos discos de música, teníamos, en fin, un archivo. A mí en lo personal siempre me parece importante tener un archivo de toda las situaciones por las que pasamos, tanto victorias como situaciones difíciles por las que nuestro pueblo ha pasado, como una memoria. Porque creemos que sino se guarda ésta y no se conserva, el enemigo la destruirá. Y es por eso que yo guardaba muchos de estos documentos. Creo que a estas alturas estarán destruidos, sino es que se los llevaron también. Vaya, tampoco iban por esta memoria que es tan importante para nuestro pueblo. Iban por nosotros, llegaron destruyendo todo, incluyendo el cuarto de mi sobrino, un cuarto que se caracteriza por sus juguetes, un cuarto de niños. El cuarto de mis padres, el cuarto de mi hermano, el mío. Una casa modesta, pero que finalmente era una casa importante. Ya donde llegaron más de 100 elementos todos cubiertos de la cara, guiados por el señor Teodoro Martínez y Alejandro Santiago los delatores de ahí, del propio pueblo. Irrumpieron en toda la casa. No sé en qué condiciones esté, pero me imagino. Y sin embargo, algunos compañeros de ahí fueron sacados, porque llegaron a refugiarse allí. Equivocadamente. De ahí también sacaron a cinco compañeros, no sin antes golpearlos y golpearlos durante todo el trayecto.
En fin, en este momento pesa sobre los otros órdenes de aprehensión. Órdenes, que afirmó, son injustas, órdenes de aprehensión que no se me hacen razonables, y que sin embargo justifican todo lo que nos llegaron a hacer. Todo el destrozo que llegaron a cometer hacia nuestro pueblo. Un pueblo digno, que pese a toda las condiciones adversas, por las que hoy estamos pasando. Todo los días, estoy segura, se levantan con la frente en alto para seguir luchando. Porque tienen claro que lo que estamos haciendo, y lo que estamos viviendo no es injusto. Por el contrario, es muy justo. Nos lo merecemos y es nuestro derecho. La libertad de esos compañeros, la libertad de Ignacio del Valle, de César del Valle, de Felipe Álvarez, y de todo los compañeros, nos pertenece al pueblo.
En este momento tengo entendido que hay dos compañeros sumamente graves y quiero aquí puntualizar eso. El compañero Arnulfo Pacheco, un compañero que parece que es parapléjico, y que no tuvo cómo defenderse por su propia condición y que fue sacado con su esposa y su hijo de su casa. Él no puede salir ni tampoco ha recibido la atención debida en el penal y hay una posibilidad grande sino se le atiende inmediatamente de que muera. Así como el compañero Heriberto Nopaltitla, quien fue sacado y gravemente herido desde el tres de mayo en el mercado Belisario Domínguez, no se diga. ¡Y ni qué hablar de las mujeres! Ni qué hablar de toda las vejaciones, de todas las violaciones que se hicieron contra nuestras hermanas. Eso es un tema, no es un tema, es algo que no tiene nombre. Ya no encuentro adjetivos, que ya no encuentro nombres como calificar todo esto. A la saña con la que se nos trató. Toda la saña que llegaron a depositar en esta acción reprobable contra nuestras mujeres. Contra mis hermanas.
Aquí tenemos que dejar muy claro: No podemos permitir que haya otra violación. Ustedes como institución, como seres humanos tenemos que entender y tenemos que defender que a las compañeras no se les vuelva a cometer otra violación en carne propia para comprobar si en realidad fueron violadas o no - como lo han venido exigiendo las autoridades oficiales -. Y que todavía se burlan.
A mi parecer, uno de los principales responsables de todo esto, sin duda, es el gobernador Enrique Peña Nieto. No se diga, un policía con un pasado muy oscuro, y que ustedes tendrán que consultar, yo lo hice lo que está en mis manos pero seguramente ustedes podrán acceder a más información, el señor Wilfrido Robledo, un policía de lo peor. Un policía violador, asesino, que no tiene, no le tiemblan, no le tiemblan las manos para cometer lo que cometió contra nosotros.
Quiero, aquí quiero hacer un balance más general. Afirmo, reafirmo, que esta fue una situación planeada. Argumentos hay de sobra. Una, por parte de los candidatos del PRI, específicamente del señor Madrazo, había venido insistiendo ya, ya que a los 'macheteros', porque aquí nos llaman ahora de una forma para ofendernos, tenía que ponerse la mano firme. Dos, al señor Peña Nieto secundaba todo el tiempo éste, y al mismo tiempo se reunió, una noche antes con todo los gendarmes para planear, lo que ellos llamaron operación quirúrgica. Se apoyaron de gente de la comunidad, quienes conocían perfectamente dónde vivíamos, que conocían perfectamente quiénes eran los miembros militantes del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra, pero también quienes simpatizan con la organización, y que apoyan en la vía de los hechos a las acciones. Ellos planearon todo esto, se apoyaron de gente sin dignidad, y desde luego que todo respaldado y consentido por el gobierno federal ya no dijo absolutamente nada si no es hasta que salió del país. Hasta que se encontraba en Viena el señor Vicente Fox. Esto además de ser una situación planeada y una situación que es un golpe para todo el movimiento social de México, para las organizaciones consecuentes de este país, que además nos encontrábamos muchos de éstos, muchas de estas coordinándonos, y transformando, y construyendo lo que es la Otra Campaña, que además fue un mensaje para los de arriba por parte de éstos. Fue un mensaje y una carta de presentación para demostrar que ellos sí tenía la mano firme. Y desde lo que para Fox fue una venganza, a partir de que derrotamos su proyecto aeroportuario. A partir de que demostramos a este pueblo de México que sí se puede derrotar la injusticia. Esto es un balance que yo hago de manera global, de manera general, y ustedes tendrán que tomar lo que ustedes consideren. Me tengo que refugiar, tengo casi que estar en calidad de escondida, pero insisto: no cometí ningún delito, no soy ninguna delincuente. Soy una perseguida política, y así como yo mi padre, está en este momento preso político, y así como todo los compañeros que se encuentran ahí. Muestra de todo esto, y muestra de toda injusticia es que mi madre también está refugiada, porque también pesa sobre ella una orden de aprehensión, lo mismo que para mi hermano el mayor. Y si de verdad esto no es una causa justa, si de verdad la razón no la tiene esta vez el pueblo, no me explico por qué tanto apoyo del mundo, no me explico por qué tantas voces se están levantando contra este sistema, no me explico por qué las vejaciones que se cometieron contra nuestras compañeras, contra nuestras hermanas extranjeras que también están resonando en sus propios países. Si de verdad este pueblo no tiene la razón, si de verdad nuestras causas no son justas, entonces por qué somos tantos los enojados y los indignados.
Les agradezco a ustedes infinitamente su presencia, les agradezco a ustedes esta tarea que ustedes están haciendo. Porque si bien es cierto que esto no va a determinar del todo nuestra situación, desde luego que va a contribuir mucho a darle luz a la verdad. A nuestra verdad como pueblo, gracias. Espero que ustedes recojan los suficientes testimonios, repito, quizás de eso va a hacer falta mucho tiempo, porque habrá mucho que tengan que contar mucha gente, desde los niños hasta los ancianos, nuestras mujeres, los hombres. Todos tenemos mucho que contar. Por sobre todo esperamos que esta contribución por parte de ustedes tenga algún efecto en estos gobiernos, en estas malas conciencias que tienen estos gobiernos de imposición, estos gobiernos casi casi en condición de dictadores. Les agradezco bastante, les haré llegar ese recuento antes de que se vayan. No me queda otra más que estar de pie, eso sí, se me quiebra la voz, pero no se me quiebra mi firmeza, no se me quiebra mi convicción, yo estoy firme y convencida, y lucharé hasta el último momento, por arrancar la libertad de mi pueblo, por arrancar la libertad de mis compañeros. Y por hacer justicia, a toda las compañeras que fueron violadas y ultrajadas. Porque yo también soy mujer y tengo una mamá que también es mujer. Entonces ya no podemos aceptar este tipo de cosas. No vamos a permitirlo ya.