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Testimonio #209 – Maestra de educación especial
Fecha de la entrevista: 10/01/2007
Lugar de la entrevista: Oaxaca
cciodh: … lo que nos quiera decir en relación al conflicto que están viviendo aquí con los niños…
t: Yo como maestra de educación especial, tengo una especial preocupación, porque atiendo a niños con trastornos neuromotores. Atiendo a niños que tienen discapacidad intelectual. Atiendo a niños que tienen problemas en su lenguaje y en su aprendizaje. Y, evidentemente, el trabajar en un espacio como en el que estamos, no permite que la educación que ellos reciben, o las posibilidades para poder avanzar en su trabajo sean las adecuadas para que ellos puedan salir adelante. Porque, si bien es cierto que ya de por sí tienen una discapacidad que no les permite desenvolverse adecuadamente, en estas condiciones pues es mucho más difícil que lo logre.
Nosotros tenemos una institución que es federal y que debe ser nuestra, o sea, debe ser no nuestra como maestros, sino de los niños. Entonces, si es de los niños pues se debe, este… se debe tratar de recuperar o el gobierno tanto federal como estatal y municipal o del fraccionamiento, debe tener la conciencia de que en realidad a nosotros, como profesionistas, pues tenemos que adaptarnos al espacio donde estamos, pero el principal derecho que está violentándose es el de los niños, a tener una educación digna. Una educación que, si bien es cierto no tenemos las condiciones adecuadas en todas las instituciones, pero cuando menos el cobijo de un salón, lo vamos a tener.
Aquí estamos, este, en un espacio, en primer lugar, muy sucio, este, es el lugar a donde algunas personas traen a sus perros a pasear y está muy contaminado. La tierra está muy suelta. Hace muchísimo aire. Estamos en medio de un callejoncito que hace un aire espantoso y, si yo por ejemplo tengo que trabajar ejercicios de lenguaje con los niños en donde tienen que poner en funcionamiento todo su aparatito fonoarticulador y tienen que estar abriendo constantemente la boca… pues yo no puedo hacer ese tipo de ejercicios aquí, porque lejos de favorecerlos, va a perjudicar su salud. Entonces, para mí es verdaderamente preocupante trabajar en esas condiciones, y ver que pasan los días y no pasa nada, o sea las autoridades tal parece que no se percatan de las necesidades que tienen muchísimos niños, porque no somos nada más unos cuantos. Son muchísimos niños los que están viviendo esta situación de incomodidad. Y teniendo las instituciones, que con una, que con una buena… creo que cuando se puede establecer un diálogo responsable, cuando se puede asumir una actitud responsable, este… se pueden solucionar las cosas. Pero tal parece que esa actitud no se ha asumido. No se ha asumido en estos momentos y se han dejado crecer los problemas. Yo creo que ese es el mayor problema: que no, que… desafortunadamente nos hemos acostumbrado, o nuestras autoridades se han acostumbrado, a dejar crecer los problemas y después no los pueden parar. Entonces, yo así lo percibo aquí. Y, lejos de favorecerlo, lo están empeorando cada vez, al no permitir que se establezca un… vamos, un trabajo responsable. Yo creo que es uno de los mejores valores que debemos… que debe permear en todos nosotros, la responsabilidad que implica, todo, que implica el cumplir con cada quién, con nuestros compromisos. Porque, yo creo que las autoridades, si estuvieran realmente cumpliendo con su labor, este, pues ya hubieran dado, dado respuesta.
Hemos luchado mucho, o sea, hemos caminado mucho, como maestros, como padres de familia y, sin embargo, no nos han escuchado o no nos han sabido escuchar o no nos han querido escuchar. Y, este, para mí es verdaderamente preocupante porque, si bien es cierto que los niños se adaptan, que nosotros nos adaptamos, pues no son éstas las condiciones que merecemos, de trabajo para para dar a los niños. Creo que los niños merecen más. Y, este, y nosotros, como trabajadores, también. Merecemos estar en un espacio diferente también, porque no somos, no hemos cometido, este, alguna situación que nos permita que se, que se quiera… no sé, castigar, o de qué manera poder llamar a esta situación que está prevaleciendo, pues.
cciodh: Esta situación que se está dando aquí, ¿se descontextualiza con el conflicto en Oaxaca, con la APPO, magisterio… o tiene suficientes… de digamos un poco de venganza por cosas…?
t: Pues, realmente, la persona que tiene tomadas nuestras instituciones siempre nos ha… este, en las ocasiones en las que ha habido enfrentamientos o ha habido la oportunidad de conversar con ellos, siempre han… siempre han insistido en que somos parte de la APPO, en que somos parte de la gente que desestabiliza, en que… o sea, nos endilgan muchas cosas que, si bien es cierto que cada quien tiene el derecho de pensar como guste, de todas maneras, no tienen porqué, este… vamos, señalar, señalar a las personas si no tienen las evidencias de que es así.
Y sobretodo, para mí es preocupante que se tomen de… que tengan ese pretexto para querer despojar. Yo así le llamo a los niños con necesidades educativas especiales de un edificio, que ha costado mucho trabajo, a educación especial, conservarlo. Y que, si bien es cierto que no lo tenemos en las mejores condiciones, pues es porque no hemos recibido apoyo.
Evidentemente, este, nosotros, por ejemplo, conseguimos una computadora, que es la única que tenemos, y quién sabe si todavía exista, que entre los maestros hacíamos tandas, para poder comprarla. Entonces, no es posible que nos quiten una institución que no les pertenece, que es de los niños, y eso es verdaderamente, para mí, desesperante, desesperante, porque se siente una impotencia enorme, una impotencia enorme, de no poder hacer nada en contra de una autoridad que tiene todas las de ganar y que nosotros tenemos todas las de perder y que es un derecho de los niños, no de nosotros. A mí eso es lo que me indigna: el derecho que tienen los niños y que se está violentando. Es el derecho que tienen los niños a tener una educación digna, a que se respete su derecho como niños con necesidades educativas especiales, a que a los niños con trastornos neuromotores, con discapacidad intelectual, se les quite un espacio para dárselos a chicos que van a ir a una secundaria y la secundaria que tienen, a donde tienen la posibilidad de ir, está a cien metros. O sea, no es posible, que a una institución se le quite la, se le quite… a niños, a jóvenes, a muy pequeños, que deben estar ahí, y que se les lance a otros espacios. Nuestro CAE [Centro de Atención Especial] es un centro de concentración. Nosotros no atendemos niños del Retiro solamente, donde está ubicada, atendemos niños del Retiro, del Tule, de la Ciudad de Oaxaca, de Tlacolula, de San Sebastián Teitipac, de muchísimos lugares a donde… y ellos vienen con nosotros.
¿Qué va a pasar con esos jóvenes, con esos niños, que vienen aquí, que ya encontraron unas formas para poder llegar? Si vienen niños de Tlacolula para acá, pues hasta acá les alcanza el pasaje. Hay jóvenes y hay mamás que traen a sus niños con nosotros y nos dicen, ya no… ya no nos alcanza el dinero para poder comprarle sus alimentos, por ejemplo. Y la institución se ha, se ha… se ha preocupado por buscar también formas para que ellos tengan sus alimentos, porque llegan sin nada en el estómago.
Entonces, ¿qué va a pasar con esos jóvenes? A mí es verdaderamente preocupante, esa situación, porque digo, bueno, si para llegar a nuestro centro de lugares tan lejanos, con muchas dificultades, lo hacen, van a perder la oportunidad de estudiar. Y no nada más de estudiar, eso es lo más preocupante. Estas personas que tienen tomadas nuestras instituciones, no nada más les están violentando su derecho a la educación, sino que a nuestros jóvenes, a nuestros niños, que no van a tener cabida en otras instituciones por las condiciones en las que ellos están, les están negando una oportunidad de vida. Porque con nosotros pudieran tener una oportunidad de vida, porque van a poder, vamos, habilitarse, para poder ir a trabajar en otros lugares.
Nuestra escuela, aunque es muy pequeña y personal, este, la trabajadora social junto con los instructores, después de que pasa por el período de escolarización, les buscan espacios donde trabajar, y los van ubicando. Tenemos evidencias, tenemos niños trabajando, jóvenes, en este momento, trabajando en diferentes centros comerciales como cerillos. Son jóvenes que ya son independientes y que eso se logró gracias a todo el apoyo que se les ha brindado, no nada más de nuestra institución, sino también a toda la gente que ha contribuido para que estos jóvenes salgan adelante. Entonces, si nuestra escuela nos la cierran, no van a tener esta oportunidad y para mí es es verdaderamente preocupante. Si ya de por sí son marginados desde su casa, desde otras instituciones, y les cerramos la entrada a la nuestra, ¿a dónde van a ir? O sea, yo me pregunto, a dónde van a ir esos niños con discapacidad, que son los que deberíamos todos los mexicanos tener en la mente porque son niños que han sido muy, este, violentados sus derechos desde siempre. Entonces, son familias a las que se les debería brindar mayor apoyo porque son familias que, desde que son muy pequeños sus hijos, han gastado muchísimo en servicios médicos, han tenido que recorrer infinidad de instituciones para poder tener servicios… Y tras de que no tienen todavía, no… han tenido que caminar ese calvario, como muchos padres le llaman, todavía, nuestra institución nos la cierren. O sea, para mí es verdaderamente preocupante la inconciencia que tiene la gente, este, de no… de no percatarse de esa realidad que estamos viviendo, sino que les interese solamente la situación política que se está viviendo y que, bueno, ahora es la oportunidad de cerrar una institución, de transformarla, de convertirla. Y los derechos de los niños con necesidades educativas especiales, ¿dónde quedan?
O sea, a mí me preocupa, y me preocupa mucho, porque digo, bueno, si el presidente, me parece, de Derechos Humanos a nivel internacional, lo representa México. O sea, es una incongruencia para mí. Yo eso he notado, que hay muchas incongruencias y hay muchos dobles discursos. Por una parte, nuestras autoridades reflejan o dicen a todos los medios de difusión que están muy interesados en la educación. Pero la realidad la estamos viviendo todos los días. Llevamos dos meses trabajando aquí, en esas condiciones. Y yo digo, bueno, dos meses ¿no han sido suficientes? Y no es que no hemos… no hayamos hecho nada. O sea, hay constancias de que desde el primer momento nos hemos movido y hemos buscado que nos regresen nuestras instituciones. No por nosotros como maestros, porque lo de menos sería, nosotros como maestros, pues nos fuéramos al IEPPO [Instituto de Educación Pública del Estado de Oaxaca], nos fuéramos a la supervisión y allí estuviéramos mientras se resuelve el problema. Pero los que realmente nos mantienen aquí, es la confianza de los niños que ustedes han visto que han venido, la confianza de los padres al traérnoslos aún en estas condiciones, porque saben que les estamos brindando atención, y les hemos brindado atención en nuestras instituciones. Y la institución que brindamos, la brindamos dentro de nuestras posibilidades, pero con todo el entusiasmo del mundo.
Entonces, no es posible que haya oídos sordos, pues. Yo veo una preocupación muy enorme en ese sentido. Y no sé qué otra cosa les pueda comentar, porque de verdad es, este, es preocupante. Creo que les platiqué…
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