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Testimonio #372 – Familiar de persona detenida
Fecha de la entrevista: 16/01/2007
Lugar de la entrevista: Oaxaca
t: Voy a contar lo que pasó el 2 de noviembre. Salí con mi hermano el 2 de noviembre de la casa rumbo a Cinco Señores. Exactamente fuimos a un lugar que se llama Soriana, un supermercado. Pasamos con el carro, lo pusimos en la gasolinera, nos estamos cargando gasolina. Mi hermano se baja del carro, ve que se oye mucho ruido, bombas de gas (bombas lacrimógenas), de repente tanquetas que aventaban como un líquido, parecía que era chile, pero no porque te quemaba la piel, te comía, te ardía, te aventaban agua… Entonces muchos de los que estaban manifestándose empezaban a correr, otros aventaban piedras a los policías, otros veían cómo defenderse.
Yo sólo me acuerdo que mi hermano baja del carro, se asoma, entonces llega un policía grande con un tolete muy largo y le pega en la espalda, le pega en la espalda, le golpea, llegan otros dos, le empiezan a patear, le empiezan a meter de golpes, llegan sobre el carro, se ponen a pegar en el vidrio para que baje yo… El señor que nos ayudaba en la gasolinera les decía que sólo éramos unos críos que estábamos poniendo gasolina. Entonces agarran a mi hermano entre dos, lo avientan a la camioneta, o sea, no lo suben, lo avientan, y le empiezan a pegar en la cara, le pisan la cara, le dicen que diga quién es su jefe, le dicen que hable, que diga quién es su dirigente, quién es su líder, le mencionan muchos nombres ‘di quién es tu líder, habla’. Entonces él dice que no, que no conoce a nadie.
Como puedo saco el carro de la gasolinera y me voy lejos de momento. Me vuelvo caminando a ver qué puedo hacer, pero pues había muchos policías, creo que siquiera, no sé, intentar ayudarlo, porque pudo haber sido detenido. Entonces preferí esperarlo, no sé. Vi que a mucha gente la detenían igual, le pegaban, muchos los amenazaban con el rifle, los tenían así en la camioneta, les apuntaban en la cabeza, para que no alzaran la cabeza. Los policías tenían un poco de temor porque había mucha gente. Entonces lo primero, el policía era de que si se levantaban los presos, si levantaban la cabeza y la gente los veía que estaban detenidos, entonces mucha gente se les iba a venir encima. Entonces los policías los amenazaban pues de que no levantaran la cabeza.
cciodh: ¿Qué armas llevaban?
t: No sé, armas largas. Yo recuerdo que a mi hermano lo apuntaban con un arma muy larga, larga, no sé, no conzco de armas. No sé qué tipo de arma era, pero era un arma muy larga.
Finalmente el movimiento lo que hace es replegar a la policía. Ya había mucha gente y dice la policía: ‘regresarse, regresarse, regresarse para atrás’. Y de repente muchos helicópteros de la PFP, de la policía federal preventiva, empezaron a lanzar granadas. Los policías estaban abajo y les hacían señas a los helicópteros que bajaran por ellos, porque los policías no podían con tanta gente, no sabían qué hacer con tanta gente, la gente era demasiada. En el movimiento se decía que había cuatro mil efectivos de parte de la policía federal preventiva, entonces yo imagino que la gente lo superaba, lo superaba totalmente, porque era mucha gente la que se organizaba. Los policías se veían pocos a comparación de toda la gente. Entonces los que estaban abajo les pedían auxilio a los helicópteros y ya hasta como pudieron salir los policías, se fueron yendo, se fueron yendo, se fueron yendo.
Yo inmediatamente fui a denunciarlo a una radio, que es la Radio Universidad, la que era la única estación que podía hablar a favor, que sacaba la verdad, decía lo que estaba pasando, y decía totalmente la realidad de lo que vivíamos. Entonces yo lo denuncié para que se vea públicamente.
Afortunadamente, cuando a mi hermano lo detuvieron, una señorita de LIMEDDH se acerca a pedirle sus datos a mi hermano cuando ya estaba detenido: cómo se llama, dirección, todos datos así. La señorita habla por teléfono a mi casa e informa de que habían detenido a mi hermano. Yo como pude fui a mi casa e informé también de lo que había pasado.
Nos fuimos a muchos reclusorios penales de aquí de Oaxaca a informarnos, a ver si en uno de esos estaba detenido. No nos querían dar información. Aquí está la fuerza aérea militar también, aquí en Oaxaca, entonces muchos estaban detenidos ahí, está por el aeropuerto. Quisimos ver, no sé, que nos ayudaran, que nos dijeran dónde estaba, dónde lo tenían. Sólo queríamos saber, informarnos en dónde lo tenían, en qué estado se encontraba. No tuvimos infolrmación hasta después de un día.
Un día después él nos habla por teléfono. Por suerte en el reclusorio donde se encontraba hay una señorita que le deja que hable por teléfono, no todos corrieron con la misma suerte. Entonces nos dijo que se encontraba en Tlacolula. Mucha gente no sabían dónde se encontraban, muchos sabían que estaban en un reclusorio, pero no sabían en cuál.
Y muchos, como los trasladaban en helicóptero, en ese momento los agarraban, los trasladaban (según lo que informaron después) a un penal, de ese penal los trasladaban a otro, luego los subían al helicóptero, y en el helicóptero los amenazaban físicamente y psicológicamente. Y escuché muchos comentarios de que a uno lo lanzaron del helicóptero, a unos los aventaban, a otros los agarraban, parecía que los policías estaban bajo el influjo de una droga. Los agarraban de los pies casi casi con la mitad del cuerpo fuera del helicóptero, diciendo que los iban a aventar y todo eso.
cciodh: ¿Eso lo vio tu hermano?
t: Sí, lo vio, lo vio y me lo platicó. Dice que hubo gente que sí murió en el helicóptero. Aunque la justicia, la policía del Estado, del gobierno, dice que no hubo un muerto en el helicópetero. Hubo cuerpos que sí fueron lanzados. Uno los agarraba de los pies, medio cuerpo para fuera y los amenazaba con lanzarlos.
Dos días después de que lo detienen tenemos la oportunidad de visitarlo. Nos dan media hora solamente para hablar con él. Ya platicamos, nos dice cómo fue el problema, cómo lo trasladaron, cómo lo trataron. Ya estando en el penal ya está más tranquilo, ya no sufre la misma violación a sus derechos, ya no lo amenazan, ya no lo golpean, mas sin embargo está encerrado en un cuarto solamente de 2 metros por 3, entonces… están encerrados muchos.
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Gente que sólo por estar en el lugar y hora equivocada fue detenida, o sea, gente que no tiene nada que ver la agarraron. Pues mucha gente, yo creo que la mayoría es la que está encerrada ahorita, gente que no tiene nada que ver, gente que no sabe ni lo que era el movimiento, gente que nunca asistió a una marcha, gente que nunca apoyó al movimiento está detenida ahora.
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Después de los 9 días en el penal [de Tlacolula] los obligaban a que firmaran una hoja donde estaban aceptando sus conflictos. Afortunadamente los que estaban presos se pusieron de acuerdo ellos mismos, por lo mismo que la comisión internacional de derechos humanos decía que no firmaran nada hasta que no hubiera un representante de la comisión internacional de derechos humanos que se identificara. Entonces mucha gente decía que era de la Comisión Estatal de Derechos Humanos, que la Comisión Estatal de Derechos Humanos decía que firmaran, que era un papel que tenían que firmar solamente para decir que sí aceptaban que les pagaban la fianza, para decir que esa firma sólo avalaría que estaban decidiendo que sí aceptaban que pagaran su fianza. Porque al principio decían que tenían que pagar 107 mil pesos de multa para que salieran libres, y que los acusaban de sedición. Bueno, cuatro delitos federales de que los acusaban, no recuerdo muy bien ahora. Uno de ellos era sedición, me acuerdo, y otro era ataque a las vías públicas, resistencia a la autoridad, y otro que era, no recuerdo muy bien exactamente…
Entonces dicen que firmen. Lo obligan, lo obligan a que tiene que firmar esa hoja, a muchos, incluso a todos los presos. Ellos se abstienen. Creo que ejercen su derecho de no firmar ningún papel hasta que primero se presente un abogado, y los que los obligan dicen que es un problema, que van a ser retenidos en la cárcel… o sea, son amenzados psicológicamente.
Después de eso, mi hermano lleva tres días encerrado, creo que al quinto día llega otra vez la Comisión Estatal de Derechos Humanos y les dicen que es por su bien que tienen que firmar esa hoja, que acepten sus delitos, que es por su bien, que solamente es para que le bajen la caución para salir libres. Entonces ellos deciden no firmar y otra vez son amenazados psicológicamente con que van a ser trasladados a un penal de máxima seguridad, porque no quieren firmar. Y todavía dicen que está de la chingada, ‘lo estamos haciendo todo por ustedes, estamos hablando por ustedes, por qué nos tratan así, sólo les pedimos que firmen’. Y por no querer firmar pues son agredidos psicológicamente, le digo.
Después afortunadamente llega la comisión internacional de derechos humanos, con ellos muchos de los familiares nos empezamos a hablar con ellos, con un buen abogado por parte de la comisión internacional de derechos humanos. Nos orientaba qué teníamos que hacer, y les dijimos a nuestros presos que resistieran uno o dos días más mientras se estudiaba su situación jurídica, mientras se les dictaba auto de formal prisión o auto de libertad. Entonces en el noveno día todos estuvimos en la expectativa. No quisimos pagarle fianza porque nuestros abogados que nos comisionaron (nos comisionó comisión internacional de derechos humanos) nos dijo que no pagáramos ni un abogado, nos dijo que no pagáramos ni una fianza, ni un solo peso, y que iban a salir libres sin ningún cargo, que tenían que salir libres porque no podían acusarles de nada, no hicieron ningún delito. Entonces todos nos reservamos ese derecho a pagar hasta que vimos el proceso penal de que cuál era lo que dictaban, su estado jurídico, si auto de formal prisión o auto de libertad. Afortunadamente fueron lo presos, creo que eran 16 ó 17 los que se encontraban en Tlacolula, salieron con auto de libertad sin ningún cargo a seguir.
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Pero después escuchamos muchos testimonios de mucha gente que no corrió con la misma suerte. Casos de mujeres que fueron violadas por parte de los policías. Me tocó escuchar el testimonio de que había una maestra que fue agarrada entrando a Oaxaca, la llevaron en un helicóptero, la filmaron en un cuarto muy oscuro, le decían que se quitara la ropa, le pusieron a un lado droga, le pusieron armas, le pusieron un bate de beisbol, le decían que aceptara que ella traía ese arma, que aceptara… le mencionaban líderes, y que aceptara que ellos eran sus líderes. Y que el mando le decía que se quitara la ropa, que se desnudara, o sea, cosas muy obscenas por parte de la policía federeal preventiva […] Tuve la suerte, o la mala suerte, no sé, de escuchar toda la injusticia que vivió.
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Mi hermano está en libertad sin cargos. Por lo que tengo entendido salió con auto de formal lilbertad, auto de libertad, entonces por lo que tengo entendido el expediente se cierra. Pero las autoridades del Estado están amañadas con el gobierno, entonces el expediente no se ha cerrado. El expediente está abierto y cualquier problema que se llegue a suscitar lo vuelven a detener a él y a todos los que fueron detenidos. Entonces no tiene la seguridad, no tiene la libertad de salir a la calle tranquilo, no tiene la libertad, porque sabemos que en cualquier momento los pueden agarrar, en cualquier lugar, en cualquier momento, a cualquier hora, puede ser detenido nuevamente. Y que sea desaparecido, porque mucha gente ha sido desaparecida hasta este momento.
cciodh: ¿Habéis recibido amenazas?
t: No hemos recibido amenazas, afortunadamente no hemos recibido amenazas. Pero sí tenemos presente que en cualquier momento… Yo creo que muchos estamos filmados de parte del gobierno, por gente del gobierno. Estamos conscientes que es el gobierno el que nos ha filmado a muchos que hemos salido a marchas, que hemos salido a protestar. Hemos sido filmados y creo que estamos muy, muy localizados, mucha gente estamos totalmente identificados y creo que en cualquier momento que nos vean, o cualquier momento que tengan oportunidad, la ‘justicia’, se puede decir entre comillas, nos puede detener a cualquiera, cualquiera. Nos hemos dado cuenta por muchos casos de mucha gente que sólo por asistir a una marcha, sólo por ayudar con víveres, son detenidos. […] Porque no estamos libres, no podemos salir después de las 12 ó 1 de la mañana a la calle porque podemos ser detenidos por la justicia. A veces por los prejuicios, a veces como te ven, te tratan: si vienes vestido como eres, o porque les da desconfianza, te pueden detener, te pueden agredir. Y te digo, es gente que te agrede.
Y desgraciadamente se vive un clima donde si eres estudiante, o te piden que te identifiques y te identificas con una credencial de estudiante, eres detenido, te siembran armas, te siembran drogas, te falsifican delitos que nunca has cometido. Creo son delitos que ni uno mismo sabe qué es ese delito, o no sé a qué se refieren que tú has cometido un delito así. Sólo por ser estudiante creo que el 2 de noviembre, diciembre, muchos vivimos eso: el ser estudiante, preferíamos callar, decir que no éramos estudiantes, preferíamos decir que éramos obreros u otro tipo de oficio, a ser estudiantes, porque éramos totalmente reprimidos, fuimos muy reprimidos en esa época de octubre, noviembre y diciembre, fuimos los estudiantes privados de todos sus derechos.
Qué más puedo decir…
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