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Testimonio #397 – Familiar de persona muerta durante la marcha del 10 de agosto
Fecha de la entrevista: 17/01/2007
Lugar de la entrevista: Oaxaca
t: Nosotros participamos en una de las marchas. Fue una de las primeras marchas en agosto. Era a partir del IEEPO al Canal 9. En esa ocasión nos integramos en el columpio. La marcha aparentemente iba con mucha normalidad. Llegamos a división oriente y alguien por ahí comentó que los hombres se pasaran adelante que parecía que habían empezado a agredir la marcha.
En esta marcha participaban, eran muy concurridas las marchas para entonces: participaban niños, iban maestros, o personas del pueblo con niños, con bebés. Yo llevaba inclusive a mis hijos a algunas de estas marchas, en esa ocasión no los llevé. Fue mi esposo conmigo. Participaban personas de una edad. A pesar de que era una marcha muy normal, que se había convocado de un día para otro, no mega-marcha, sino de un día para otro, era muy, muy concurrida. Íbamos, qué será, unas 15.000-20.000 personas.
Cuando comentaron eso, mi esposo junto con otro compañero (íbamos con mi delegación) se adelantaron a avanzar un poco, como unos dos metros. Yo me quedé sobre un tope. Como llevaba yo… porque nos había tocado marchas en que ha llovido y yo llevaba dos impermeables. En lo que yo volteé para entregar mis impermeables y poder avanzar con mi esposo se oyó una ráfaga de balazos. Yo en ese momento volteé, giré la cabeza, yo ya no vi a mi esposo. Alguien comentó por ahí… No, bueno, cuando yo volteé yo lo veo a él que lo vienen cargando, y pues me lanzo sobre él, le pido que aguante, que resista. Me dicen que yo me quite de ahí, que estoy impidiendo, que él se podría salvar si yo me quitaba.
Y a la mano había, fue un poco a la altura de un hospital, del Hospital Santa María, y entonces alguien por ahí dijo ‘aquí está este hospital’ y lo subieron luego en una rampa para ir al quirófano. Salieron otras personas, nos auxiliaron. Yo recuerdo que no me dejaron entrar, no me permitieron entrar al quirófano. Me pidieron que yo me quedara fuera. Yo seguía escuchando los balazos, había balazos, había gritos. Inclusive había otras personas heridas por ahí. Yo no sabía hasta qué punto él estaba grave. Cuando yo ya pude entrar al quirófano después de que había humo, después de que se oían pedradas, se oían gritos, una situación bastante difícil porque los balazos venían de todos lados, de la parte de enfrente y de la parte del hospital. Entonces, yo ya pude hablar, yo ya pude entrar a verlo y entonces, cuando yo entro, yo me cercioro que él ya no estaba vivo. Que inclusive nunca lo atendieron, que así como lo botaron sobre la mesa del quirófano, así estuvo con un brazo caído. Él ya no mostraba signos de vida.
Al poco rato yo escucho que dicen, comentan por ahí: ‘pues encontramos droga, encontramos armas en el hospital’. En el hospital en el que estábamos se había encontrado armas, se había encontrado drogas. Inclusive por ahí alguien llegó y botó unas botas y unas chamarras de tipo judicial que eran de las personas que estaban escapando del edificio y que se las habían logrado quitar para pasar desapercibidos, para pasar como cualquier ciudadano y no con la ropa negra que caracteriza a los judiciales. Pues, este, tengo entendido que detuvieron a 8 personas en este hospital.
Enfrente del hospital tienen ellos, los dueños del hospital, tienen una bodega en donde guardaban sus ambulancias, y tengo entendido que los mismos dueños del hospital son los mismos dueños de la bodega de enfrente. Entonces los balazos se suscitaron en la parte alta de ambos edificios del mismo dueño. Inclusive había un colchón en donde estas personas habían estado durmiendo para esperarnos. Entonces siento que más que nada para asustarnos, para que dejáramos de manifestarnos, para causarnos terror, para causarnos miedo. Entonces fue con esa finalidad el hecho de habernos atacado.
Posteriormente yo me entero, bueno, detuvieron a 8 personas que las entregaron a la PGR, y deslindaron la situación en averiguación previa de esas ocho personas por el caso del homicidio. O sea hubo una averiguación que llevaba la […] y otra averiguación, que nunca las ligaron. Sino que esto es una situación de fuero común y esto es una situación que… yo siento que desde ahí se muestran las anomalías... porque se supone que a esas personas las detuvieron porque habían participado en eso…
Pero posteriormente me entero que las sueltan a esas ocho personas y salen sin… Nunca tuvimos acceso nosotros a enterarnos en la PGR qué estaba pasando, qué avances había, que pudiéramos leer… No tuvimos acceso a lo que la fiscal tenía, a la averiguación previa, que estaba totalmente deslindada. Por ahí se encontraban credenciales de policía, desaparecieron algunas armas… muchas anomalías en esta investigación.
Le decía yo posteriormente que la PGR, la Procuradora General, perdón, ella declaraba que esta muerte se había dado por una riña callejera, que mi esposo iba tomado, que había sido porque él estaba haciendo pipi. Y no es cierto.
Para empezar, en las pruebas, en la autopsia que le hicieron, ni iba tomado, porque de por sí él no toma, no tomaba, perdón, ni iba drogado, ni portaba armas. Y en la autopsia también se determinó que todas las balas fueron de arriba hacia abajo. Y no fue una bala como ella dice, que había sido una bala a quemarropa, no fue una bala a quemarropa. Fueron 9 disparos los que él recibió, de una ráfaga, y de diferentes armas: calibre 38 y calibre 22. Entonces, este… muchas anomalías, pues yo creo que para proteger a una persona en el alto poder, ¿no? Por eso se dio esta situación.
Entonces, como les decía, desaparecieron las armas, soltaron a las personas. En realidad nosotros creo que no contamos para nada. Y ante quién quejarnos en esta situación. Ante quién ir y hacer nuestras declaraciones, ir y pedir que detengan a los responsables, cuando el mismo, tanto Gobierno como Procuradora están sumamente ligados. O sea, ni quejarnos, porque no hay ni un avance. Yo dejé esto porque pedirle a la señora Cadeza que haga una investigación es algo risible, porque es parte del sistema, entonces no nos sacaría de nada
Por ahí ya tenemos algunos avances en nuestra investigación pero no nos atrevemos a dar a conocer todo esto, lo que hemos investigado muy de manera muy particular. Porque a partir de esa fecha nosotros nos hemos dado a la tarea de buscar tanto testigos como algunos avances si tenemos. Pero como les comento, yo no puedo hablar mientras no tenga yo la seguridad de que sí se va a llevar a cabo la… se va a aplicar la justicia, ¿no?
cciodh: Cuando ustedes llegaron al hospital con su esposo ¿no le atendieron los médicos que estaban en el hospital?
t: No, no había entonces médicos, todos estaban en la parte de enfrente. A los ocho que detuvieron, todos, hasta inclusive al dueño del hospital, que estaba donde empezaron a agredir a los manifestantes. Estaba el dueño del hospital, el doctor dueño del hospital, sus hijos (un licenciado, un doctor), su personal de él, que detuvieron ahí… Que yo no entiendo qué estarían haciendo enfrente, ¿todo el personal como para estar ahí? Por ahí yo inclusive tengo entendido que creo que son compadres con el Gobernador de Oaxaca.
[…]
cciodh: Y cuando empezó el tiroteo ¿pudo ver de dónde venía el tiroteo?
t: Le digo que en este momento mi vista en un principio estaba enfocada a él. Y cuando yo giro la cabeza para entregar mis, este… porque yo lo vi parado… para entregar mis impermeables, y regreso la cabeza y fue cuando empezaron la ráfaga. Y todo fue tan así… tan rápido, en cuestión de segundos, que yo no vi. Recuerdo que se cerraron ventanas de la parte de arriba, que hubo gente que corría, pero mi vista estaba más enfocada a él que a otra situación.
cciodh: [pregunta sobre el proceso judicial]
t: Sí, pero sin ningún avance, porque no hay quién investigue ahí. Hablar de la Procuradora General del Estado, pues no, porque la verdad, son uña y mugre con el Gobierno.
cciodh: ¿Pero ellos lo saben, conocen de este caso?
t: Sí, lo conocen, inclusive le digo, ella se atrevió a declarar una hora después que eso había sido en una riña callejera, de que él iba tomando, que iba tomado, que estaba haciendo pipí…. Él iba a mi lado.
Y él se dedica, su oficio al que se dedicaba, jamás les dio a los hijos un mal ejemplo, que yo dijera ‘bueno es que es porque él se dedica a trabajar en esa situación, él se comporta de esta manera’. Él iba a mi lado, le digo, y no, yo sé pues… Y mis compañeros que iban a mi lado podrán decir que jamás se acercó a discutir, él no se acercó a discutir con nadie. Y como le digo, no fue una bala a quemarropa, fueron 9 tiros de diferentes sitios de la parte alta.
O sea, ya estaban esperando a la manifestación como para asustarnos, y no fue un susto sino que se llevaron a mi esposo.
cciodh: Y la situación de ahora suya… ¿el gobierno le ha ofrecido ayuda, le ha dicho algo? ¿Se siente amenazada?
t: Después de los tres días que lo enterramos a él, yo no subí a mi casa, yo no me fui a vivir en mi casa, estuve en casa de mis hermanas. Pero cerca de casa de mis hermanas vive mi suegra.
Cuando en una ocasión después del tercer rezo, yo iba con mis hijos (tengo tres hijos menores de edad), iba caminando, atrás de nosotros sale un taxi y empieza a pitar constantemente. Al ritmo en que íbamos caminando empieza a pitar hasta llegar a una cuadra. Y llegamos a una esquina y sale otro taxi, igual, a pitarnos. Total que la verdad yo sentí miedo en ese momento porque yo dije ‘bueno, no me explico por qué viene ese señor pitando’. Le toqué a mi suegra, abrieron, el carrito yo lo dejé estacionado fuera. Y me iba a despedir. Y ya al ratito les dije a mis hijos: ‘Apúrense, vamos a subirnos al carro, se van a subir rápido’, les di indicación. Y justo cuando íbamos subiendo, una cuadra más abajo estaba uno de los taxis del sitio Reforma, que cuando vio que salimos y nos íbamos subiendo, tenía las luces encendidas y yo volteé… Y empezó a pitar en lo que nos subimos. Y nos siguió. Y yo la verdad en ese momento sentí mucho miedo, y empecé a dar vueltas. Mi hija la pequeña me dijo que porqué daba yo tantas vueltas, que qué estaba pasando, que porqué no nos íbamos a la casa. Yo le digo ‘permíteme, que ando buscando a una persona que la vi por acá, tengo que hablar con ella’. Pero ella iba ya la verdad en psicosis, iba con mucho temor porque ella lo percibe, es difícil que uno los engañe. Los grandes pues lo entendían pero ella no. Y ya entonces me comuniqué con el licenciado, con un licenciado que amablemente me ha ayudado, no me ha cobrado, me ha ayudado mucho. Y yo le comenté, y me dice: ‘mire, siga usted dando vueltas, si hay algún problema yo estoy cerca, yo voy cerca’. Y ya le hablé a mi hermano. Le digo: ‘oye fíjate, abre tu estacionamiento, me voy a meter, mis hijos vienen un poco mal’. Me metí luego [en seguida], no le expliqué la situación para no causarle temor.
Esto fue tres días después. Ya cuando yo fui a traer ropa a la casa me dicen mis vecinos: ‘mire, ha venido gente como tipo judicial a preguntar por usted, y a preguntar que dónde vivía la persona que falleció en la marcha. No les hemos dado informaciones, pero sí le advertimos que a lo mejor la andan buscando’. Bueno, y así veía yo que me seguían.
En una ocasión, como a los veinte días, mis hijos ya se querían ir a la casa, ya nos fuimos a la casa y después de estar instalados, como a los cuatro días, una noche, en una ocasión me tocan el timbre como a las 12 de la noche. Yo me asusté, dije ‘bueno ¿quién me viene a buscar y no menciona mi nombre?’. Yo no tenía barda, tenía una maya ciclón, mal puesta, y empecé a sentir mucho temor. Y no abrí. Yo estaba despierta, escuchando la Radio Universidad, y viendo un documental que estaban pasando de López Dóriga, sobre el caso Oaxaca. Cuando yo escuché, desconecté las dos cosas al mismo tiempo. Mis hijos ya estaban durmiendo, y me quedé. Y ya como a los 10 minutos volvieron a tocar el timbre. No me moví, ni me atreví a prender ni una luz. Posteriormente dejé pasar otros 15 minutos. No tenía yo cortinas gruesas en el ventanal, tenía yo una cortina transparente, por eso no me atreví a acercarme.
Ya después de media hora me paré [levanté], ya me asomé, observé, y no vi a nadie. Y me volví a meter. Pero lo más curioso es que dije ‘bueno, a lo mejor fueron mis nervios, alguien pasó y me hizo una broma’. Pero al ratito yo oigo pasos en la azotea. Así, pues, botas fuertes. ¡Ay! entonces sí ya me asusté. Yo le hablé a Yésica, la de derechos humanos, y le comenté, y me dice ‘mira, no te preocupes, enciende las luces’. Le digo ‘no, pero es que si enciendo las luces se van a dar cuenta que estoy aquí’. Dice ‘bueno, ahorita te mando a los de vigilancia de la APPO’. Y ya me quedé ahí y al ratito ella llamó al teléfono y me dijo que descolgara, dice: ‘deja descolgado, por cualquier situación estoy escuchando acá’. Y entonces cuando ya sonó el teléfono prendí las luces. De esto pasaron 10 minutos cuando ya llegaron los de la APPO, a auxiliarme. Subieron, encontraron huellas en la azotea. Me dijeron que sí, que había. Pero ya no encontraron más.
Yo al otro día subieron varias personas y me ofrecieron hospedaje. Yo me fui a quedar con unas personas. Al día siguiente que yo regreso, yo había juntado algunos papeles y los había puesto en la cajuela. La cajuela [maletero] se abre, porque es un carro viejito, se abre y se cierra así. Yo veo que esa bolsa, una bolsa que dejé llena de papeles para quemar, la veo tirada en la calle. Y entonces sí ya me asusté, dije ‘bueno, ¿y por qué?’. Cuando ya agarro y pregunto a mis hijos, ‘bueno ¿ustedes ayer sacaron los papeles?’. ‘No’, me dicen. Y salgo a ver, y veo que la malla está alzada, la doblaron y se metieron por la malla.
Posteriormente, contestó mi hijo, mis hijos eran los que contestaban al teléfono, yo puse un identificador de llamadas, y le preguntaban a mi hijo el mediano, le preguntaban por el papá. Cuando yo iba a contestar, colgaban. Y buscaba yo en el identificador de llamadas y no aparecía ni un número. Pues como en tres o cuatro ocasiones nos sucedió eso.
La verdad es que después de eso ya no he recibido estas amenazas. Son amenazas, porque no pueden ser otra cosa. Porque desde los primeros días cuando venían los de derechos humanos, con Yésica, con la Red Oaxaqueña, con todos ellos, con Amnistía Internacional, con la Cruz Roja Internacional, por conocer todo esto, con diferentes periodistas… Yo siento que era como una advertencia, de decirme ‘cállate, ya no des a conocer más de esto, porque te puede suceder o te estamos vigilando’. Así lo sentí yo. Pero yo me siento protegida con esta situación de darlo a conocer.
cciodh: ¿…el expediente de su esposo ahora está en la Procuraduría General del Estado, o en la Federal? ¿O en la especial del magisterio?
t: En la especial del magisterio.
cciodh: ¿Esta fiscalía no le ha informado de cómo está ni…?
t: Pues no, porque más que nada… El otro día fuimos a la Procuraduría General, este, Federal, a la PGR, y nos decían que nosotros teníamos que aportar nuestras pruebas. Bueno, y ellos ¿a qué se dedican, pues? Se supone que los de la AFI son inteligencia ¿no?, así más o menos yo me los imagino como la KGB, entonces ¿por qué nosotros debemos aportar pruebas cuando ellos deben hacer la investigación? Sí nos han llamado, para que aportemos pruebas. Pero yo digo… bueno, jamás me he visto en esta situación… pero digo, bueno entonces, ¿ellos qué hacen? Se supone que ellos son los que tienen que investigar. Y hay mucho material. Hay muchísimo material. Nosotros de Internet obtuvimos gran parte de la información porque se ven caras. De los periodistas hay muchísimo material. Nosotros obtuvimos fotos que estuvimos analizando en la computadora y hemos visto rostros. Entonces, ¿por qué nosotros tenemos que hacer el trabajo de ellos cuando a ellos les están pagando por él? Yo es algo que me pregunto. Apenas nos llamaron para ver esta situación, pero que nosotros les aportemos pruebas. Entonces, bueno, es mi ignorancia, pero yo en las películas que he visto ellos son los que hacen la investigación. Porque esto nada más lo hemos visto en películas, la situación de Hitler, todo eso, nada más lo hemos visto en películas, jamás pensamos que íbamos a vivir esta situación.
cciodh: Y durante todo este tiempo ¿usted ha recibido, por ejemplo, alguna visita o alguna llamada de la Comisión Estatal de Derechos Humanos, o de la Comisión Nacional…?
t: No, estatales no. He escuchado que estaban en El Llano para recibir [quejas de las] agresiones que los maestros o los de la APPO le habíamos hecho a las personas en el poder, porque no puedo decir que a las personas del pueblo, porque las únicas personas que yo veía decían ‘ay vamos a quejarse porque…’, están dando sus quejas, recibiendo sus quejas, están protegiendo a las personas que están en el poder, pero a nosotras las personas humildes no nos han protegido.
cciodh: ¿…cómo se encuentra después de este tiempo, a nivel emocional…?
t: Emocional muy mal, la verdad, porque para empezar, haber vivido una situación que fue una cosa que todavía no la acepto, ni mis hijos la aceptan. A veces, platicamos del papá como si estuviera afuera, como que queremos salirnos un poco de la realidad. Mi hija, cuando yo le hablo de marchas, ella, la pequeña dice que no vaya… me ha pedido que yo no asista porque me puedo ir como se fue su papá. Ella emocionalmente es la que más afectada se encuentra.
El miércoles, después de mucho tiempo… bueno, yo sí he asistido, después de unos tres meses yo volví a asistir, aunque con mucho temor porque, yo voy con mucho temor, pero es que si dejo esto… él iba por un ideal, nosotros luchamos por un ideal, entonces si dejamos esto y dejamos que nos sigan pisoteando, nos van a seguir pisoteando. Entonces yo sí he ido, y voy, le digo, tal vez para sacarme mi coraje, porque ahí puedo gritar, porque ahí puedo manifestar lo que no podemos manifestar, ahora, le digo, cuando yo iba callada en las marchas, iba tranquila… ahora ya no voy en esa situación, sino hasta yo misma siento que me descarga mucho.
Ahora, el 10 de…, hace 8 días, el 10 de enero, fuimos a una marcha, tenía yo que llevar a mis hijos, porque íbamos a ir a otro mandado. La pequeña cuando escuchó las consignas empezó a llorar y a pedir al papá. Porque recordó el día en que lo fuimos a enterrar, las consignas y todo… porque ella, hay cosas que no olvida ella. Menciona el nombre del Gobernador, que si él mató a su papá, que si él es malo. Esto le ha afectado mucho. Ellos no pueden escuchar un helicóptero porque se ponen nerviosos, se ponen muy mal. Además de que, la verdad es que la ausencia de él nadie la puede llenar. Porque no es que yo lo idealice, no es que yo esté mintiendo, él era muy hogareño, no tomaba, no fumaba, no tenía ni un vicio. Su único vicio era estar en casa. Tenía animales domésticos como gallinas, tenía su jardín, sus rosales, que ahorita está todo abandonado. Él les dedicaba bastante tiempo en la mañana, el papá les dedicaba a ellos, porque empezaba a trabajar a las nueve, y salía a las dos, y luego en la tarde otro rato. Y mi hija mayor yo me la llevaba a la escuela. Y él se encargaba de bañar y de darles su desayuno a los más pequeños y de llevarlos a la escuela y recogerlos. Pasar por nosotros, comer… siempre hacíamos la comida en familia. En la noche, en lo que yo lavaba los trastes, en lo que yo preparaba las cosas para el otro día, después de que yo bañaba a la nena, o él bañaba a la nena, le secaba el cabello… Cosa que, la verdad, el hecho de compartir responsabilidades nos ha afectado muchísimo porque yo ahora tengo que asumir todas estas responsabilidades. Ellos cambiaron de hábitos, cambiaron de escuela. Cuando ellos se levantaban a las siete, ahora se tienen que levantar cinco y media. Cuando ellos iban en una escuela en donde el papá iba a las reuniones, en donde el papá estaba presente, ahora ya no. Yo ya no asisto a reuniones. Yo paso y los dejo. El mediano está esperando para irse a una escuela cercana en la que le inscribí. La otra se queda con alguna tía, a veces con la abuelita, con quien yo pueda, porque no, pues no tengo con quién dejarlos. Les ha afectado muchísimo porque él jugaba mucho con ellos…
A pesar de lo que en una entrevista que le hicieron al señor Heliodoro Díaz Escárraga, el Secretario de Gobierno Estatal. Y él declaró que mi esposo era un bravo, que escandalizaba en la calle, que él se dedicaba a robar carros, que él me golpeaba a mí, golpeaba a mis hijos… Yo no sé de donde sacó esto este señor, porque cuando a mí me comentaron eso, fíjate que esa información la acaba de dar, ¿creen que es cierto? Ustedes conocen la casa, conocen el taller, ya tuvieron acceso, si hay algún carro que yo tenga oculto ahí, pues adelante. Si yo ya fui a poner mi queja ante el DIF. O los vecinos comentaron eso, pues yo qué puedo decirle, digo, pero jamás él dio… además, en la comunidad donde nosotros vivíamos, donde yo sigo viviendo, jamás él tuvo un mal antecedente.
Este… pero regresando a lo emocional, mis hijos están muy mal emocionalmente. Hace un ratito, le digo después de cinco meses, mi hija ahorita me dice, se suelta a llorar, y me pide que yo le traiga a su papá, que quiere estar con el papá. Después de tanto tiempo, cuando digo, bueno yo creo que ya empieza a olvidarle, no, no empieza, al contrario, creo que cuando ahorita se está dando cuenta de la falta que nos hace. El hecho de ahorita no estar en casa, el hecho de que yo tengo que salir, que a ver a un periodista, que… situaciones que me ha traído todo este problema, entonces, les ha cambiado. Cuando ellos no me acompañaban en situaciones así, ahora lo tienen que hacer porque no hay con quién quedarse en casa. Porque tienen que depender económicamente de mí, pues es una situación bastante difícil… bastante difícil el hecho de yo hacerme cargo de los tres. Ellos, ver nada más la figura de la mamá… que, cuando le digo que él tenía muchísima, muchísima paciencia con ellos. Yo tengo fotos donde él está jugando con ellos, donde está en la playa jugando con ellos, entonces las fotos yo creo que no pueden mentir, yo no puedo hacer un fotomontaje, y tengo todas esas evidencias, ellos tienen todos esos recuerdos.
Que aunque la Radio Ciudadana se atrevió a manchar, a decir, porque en una ocasión mi hijo prendió accidentalmente esa estación, y justamente estaban hablando mal del papá y de Brad Will, el periodista, en donde también hablaban mal y en donde decían que él era un encapuchado, que él era un guerrillero. Y yo le comentaba: ‘Tú tienes los recuerdos del papá’, le digo, ‘tú sabes que todo lo que se comenta, lo que comentan los priístas, lo que comenta el gobierno, es para echárnoslo pero…’ no, le digo…. Pues sí, ha cambiado nuestra vida, dio un giro de 360 grados…
[Rompe el llanto]
cciodh: ¿Ha recibido apoyo psicológico o económico?
t: Este… empezamos los primeros días pero debido a la situación económica creo que fuimos como a tres, cuatro sesiones pues ya no… Apoyo económico, tampoco. Se hablaba de fideicomiso, pero aún no he tenido nada, pura demagogia por parte del gobierno […] ni apoyo psicológico ni apoyo económico. Vivimos con un sueldo de cuatro mil pesos.
cciodh: ¿…quiere añadir algo…?
t: No, pues que esto sirva de ayuda, que ustedes nos puedan apoyar. Yo ya he acudido con muchas organizaciones, con derechos humanos, como le comentaba, con televisoras de fuera, que realmente no sé si nos puedan ayudar o lo hayan hecho de manera comercial nada más […] Y cuando esto sucedió […] pero al contrario se agudizó más, y no solamente nos agredieron a mi familia, han agredido a muchas familias oaxaqueñas.
cciodh: ¿…cómo ha afectado a sus hijos…?
t: Mi hijo jamás había reprobado. Los dos más grandes, ellos han sido buenos estudiantes, pero me llevé muy mala sorpresa el domingo pasado cuando él me enseñó la boleta, la prueba. Mi primera reacción fue regañarlo, pero después dije ‘tranquilízate, recuerda la situación que están pasando’.
La pequeña tiene un porvenir muy incierto. Aparentemente ya lo había superado, pero a partir de esta semana como que la he visto decaída. En las fotos yo la observo (a lo mejor mañana regrese para traerle las fotos), de la diferencia que tiene en el aspecto cuando el papá estaba, del brillo que tenía en sus ojos, ahora la última foto que le compré en Navidad tiene un semblante muy triste […]
La mayor me ha ayudado mucho, he recibido muchísimo apoyo de ella. Creo que ha asumido un cargo que a ella no le corresponde. Tiene 15 años y ya tiene que cuidar a los hermanos, tiene que atenderlos, tiene que encargarse de ellos […]
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