Segundo informe de la CIODH 
(NOVIEMBRE 15- 25 DE NOVIEMBRE DE 1999)
INDICE SEGUNDO INFORME
III.B.4. ENTREVISTA CON LAS ABEJAS, DESPLAZADOS DE ACTEAL.

En 1997, la región de Chenalhó en los Altos de Chiapas experimentó un recrudecimiento de la actividad de grupos paramilitares, fenómeno que culminó con la masacre de Acteal el 22 de diciembre del año referido.
Desde entonces, miles de familias desplazadas a causa de la violencia paramilitar han sido acogidas en el Municipio Autónomo de  Polhó, la mayoría de ellos en la cabecera municipal que antes contaba tan sólo con algunos centenares de habitantes.

La mayoría de los desplazados provienen de comunidades cercanas. En ausencia de garantías para el retorno la decisión de concentrarse en un solo lugar obedece quizás a un deseo de protegerse contra nuevos ataques.

Sin embargo, a pesar del alto grado de organización observado y  los esfuerzos realizados para garantizar servicios básicos como la salud, educación y un mínimo de alimentación, los efectos del hacinamiento en el cual viven los desplazados empiezan a hacerse sentir. La situación sanitaria y los problemas ligados a la escasez de tierras para producir se vuelven más agudos.
 

1. Relación de las abejas con las bases de apoyo del EZLN.

No tenemos ningún problema. Estamos muy abiertos como sociedad civil pero nos  encontramos sin armas por eso no respondimos cuando mataron a nuestros  compañeros. En cambio, los compañeros del EZLN si tienen armas,  pero nosotros  tenemos un pensamiento diferente, no queremos utilizar las armas. Nos hablan y nos informan. Ellos son luchadores también, su camino es otro en la lucha y ahí lo están caminando, escuchamos lo que nos quieren informar.

2. Posibilidad de desarrollo de los desplazados.

Yo no soy desplazado pero vengo representado a los compañeros desplazados que viven en nuestras comunidades, Acteal, Choyep... Somos cinco campamentos, además de los del EZLN.  No podemos trabajar libremente a no ser que las brigadas de observadores nos acompañen, porque ahí están los paramilitares esperándonos con sus armas. La tierra se deja en las comunidades porque las ocupan los paramilitares.  Nuestros compadres están sufriendo mucho por no poder recolectar, por  no poder vender, los precios están muy bajos además.  Yo soy desplazado, desde hace dos años, no podemos ir ni a sembrar ni cosechar, tenemos miedo a entrar en nuestras comunidades que tuvimos que dejar abandonadas, y los paramilitares están allá armados y tenemos miedo. Exigimos el desarme de los paramilitares pero siguen armados,  aunque los detengan, sus armas se quedan ahí y las utilizan otros. No tenemos dinero y los niños sufren hambre. El año pasado solicitamos acompañamiento, algunos pudieron entrar en sus comunidades pero otros no pudieron, como en la comunidad  porque los paramilitares lo cosecharon antes.  En cuanto a las ayudas de la Cruz Roja Mexicana y de la Cruz Roja Internacional, si recibimos ayuda, al principio solo estaba la mexicana pero luego llegó la internacional y se coordinaron.

3. Existe protección por parte del ejército mexicano.

Deberían de protegernos pero no lo hacen, hablan de labor social  pero no es así, no están a nuestro favor. Lo que andan haciendo es buscar el dirigente de la organización. Ofreciéndonos huevos y azúcar, querían volver a ocupar el campamento de Choyep.  Hay más de 70.000 elementos del ejército en Chiapas a nosotros no nos sirven para nada, el ejército no nos protege, nos mete más miedo. La seguridad publica anda protegiendo a los paramilitares, para ir a robar, cortar café, quemar casas. Hemos visto a los asesinos de nuestros compañeros comiendo con los paramilitares, la ayuda social se la dan únicamente a los paramilitares. Cuando entraron en Choyep, llevaron apoyos pero buscaban a los dirigentes, pero los desplazados y desplazadas se organizaron, las mujeres fueron las que  no les dejaron entrar.  Los desplazados tienen un ojo de agua para ir a tomar agua pero los militares lo rodearon, las mujeres les gritaron que se fueran. Los desplazados algunos huyeron porque les amenazaron con las armas, al final no entraron  porque las mujeres se organizaron y los echaron, pero se quedaron muy cerca y allá siguen.

Los ejércitos traen prostitutas, aquí también hay indígenas que llegan a ver prostitutas y tomar alcohol,  son priistas, y algunas mujeres empiezan a tomar actitudes como las prostitutas, también son priistas, pero hay un silencio por parte de los miembros de su comunidad. La gente de las abejas no nos acercamos porque sabemos el daño que el ejército hace a nuestras comunidades.

4. Sobre el conflicto en Chiapas y el supuesto conflicto entre religiones.

Tenemos diferencias de pensamiento y del credo entre católicos y presbiterianos. Los presbiterianos quieren que el templo sea de propiedad federal en cambio los católicos no queremos; porque entonces la palabra de dios  se vuelve en la palabra del presidente del gobierno, nosotros no estamos con ellos. Los protestantes toman las ideas del PRI, y la palabra de dios queda en segundo valor. Un ejemplo es que en Pechiquil los presbiterianos bendijeron las armas  para vencer, para vencer a los que luchan contra la injusticia. Esto está fuera de la ley de Dios.  No es cierto que haya conflicto por ser de una u otra religión, sino porque el gobierno mete sus ideas y algunas religiones y sectas las aceptan, los católicos no las aceptamos.  Para nosotros Don Samuel Ruiz ha sido un trabajador y una persona muy buena, ha comido y vivido con nosotros, en nuestras casas, ha conocido a todas las comunidades y la pobreza en la que vivimos, pensamos que con su seguidor, Raúl Vera no habrá problema, aunque está empezando a conocernos. Samuel vivió con nosotros durante 40 años, de por sí Vera ya conoce un poco mas la situación de los indígenas, y nosotros también lo conocemos a él, pero no sabemos  que decidirá el Vaticano.

5.  La situación en cuanto a Educación y Salud.

Desde el año 1997 no hay escuelas, suspendieron las clases por las amenazas con disparos por parte de los paramilitares y Seguridad Pública. Los niños parece que siguen en la escuela pero a  través  de la Iglesia, buscando la manera de poder estudiar, pero son muy pocos.   Hay como  150 niños de los cuales 97 desnutridos sólo en el campamento de Acteal, en el de Choyep no lo sabemos.  Médicos del mundo y Cruz Roja son los que se encargan cuando los niños se enferman pero solo hablan castilla y eso es un problema. En educación no llegan a ir a la escuela y algunas organizaciones independientes nos han ayudado a formar promotores de educación. Algunos niños ya habían estudiado primero y segundo grado, para ellos era importante poder seguir con sus estudios, otros ya están dando clases.  El gobierno no quiere que estudien los niños para que no puedan defender sus derechos, de sus  tierras... eso le conviene al gobierno.  Es mentira que ya hay escuelas, becas. , Nosotros no hemos visto. Los que terminaron la primaria, como son indígenas, no tienen dinero y aunque quieran no pueden continuar, porque aquí no hay escuelas, como dice el gobierno; en cambio en la ciudad si las hay pero no pueden llegar andando, pues no tienen con que ir, nadie les apoya, por lo tanto los indígenas no pueden seguir estudiando, por eso los jóvenes acaban trabajando las tierras aunque no hay tierra para todos por eso siguen trabajando en la milpa con sus padres. Pero nosotros estamos mirando como enviar a nuestros hijos a la escuela, no somos politiqueros tan solo queremos reclamar nuestros derechos.  Esperamos que todas estas denuncias sigan porque de la ultima visita de la ONU en concreto de la Sra.  Asma, no tuvimos ninguna respuesta.