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| III.B.5. ENTREVISTA CON LAS AUTORIDADES DEL MUNICIPIO AUTÓNOMO DE POLHÓ (ZONA ALTOS). | ||||||||||||||||||||
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El recorrido por algunos campamentos así como la entrevista con autoridades del Municipio Autónomo se realizaron el 19 de noviembre de 1999. En su exposición los entrevistados
se refirieron a la evolución de la situación en la
comunidad desde la primera visita de la Comisión en Febrero de
1998. “La situación no ha variado desde Febrero del 1998, la actividad de las bandas paramilitares sigue y el Ejército Mexicano continúa incrementando el número de efectivos en la zona, los que están distribuidos en 10 bases, todas ubicadas muy cerca de los campamentos donde viven los desplazados. También hay presiones de las fuerzas de Seguridad Pública, sobre todo en las carreteras y caminos. 10.430 desplazados están concentrados en la zona de Polhó provenientes de catorce comunidades. En la cabecera, los de Tzanembolom, Aurora Chica, Bajobeltik, Acteal, Chemas, Pechikil, La Esperanza, Los Chorros, Jochimich, Tzajalhucum, Jibeljoj, Canolal, Puebla están agrupados en los campamentos 1 al 6. En total, 9.500 desplazados (todos bases de apoyo del EZLN) viven en los campamentos 1 al 9. A estos se suman los de la Asociación “Las Abejas”. “Existe preocupación por un posible ataque de paramilitares similar al de Diciembre de 1997 en Acteal. Se sabe que tienen armas y se teme que preparen una nueva masacre. En la comunidad de Puebla los paramilitares siguen actuando. Robaron las pertenencias, los animales y destruyeron las casas de los pobladores que se encuentran desplazados desde Mayo de 1997. El grupo paramilitar "Mascara Roja” que opera en la zona está integrado por mestizos que responden a los nombres de: José Eulogio Gómez Guillen Celso, Ovidio y Jacobo Gómez Guillen Emilio y Diego Rodríguez Méndez José y Mariano Gómez Pérez Mariano Gutiérrez Hernández Jerónimo Pérez Gómez. La presencia de estos paramilitares impide realizar la cosecha del café, ya que desde octubre de 1997 asolan las carreteras. Son choferes y manejan carros. Pasan a cada rato armados y disparan. Quieren aprovecharse de la producción de las comunidades al igual que en 1997 y 1998”. Los afectados demandan justicia porque todos saben quienes son los paramilitares. Afirman que el derecho de los indígenas no existe, que están acosados por militares y paramilitares y que no pueden circular libremente. Hace una semana, 9 familias (42 personas) fueron desalojadas de la comunidad de “El Canolal” y ahora se encuentran con los desplazados de “Las Abejas”. Los desplazados reciben un poco de alimentos de la Cruz Roja Mexicana pero el programa termina en Diciembre de 1999 y no saben si seguirán recibiendo la asistencia. La despensa consiste en 2 kilos y medio de maíz por persona cada quince días, harina, jabón, aceite, azúcar y sal. Cuando se acaba ese alimento -de por sí insuficiente- reciben ayuda de la sociedad civil a través de Enlace Civil. En la zona no hay mucha posibilidad de producción ya que el terreno se ha vuelto escaso. Eso obliga a sembrar de manera seguida en el mismo lugar lo que provoca un agotamiento de los suelos. Las bases Militares que cuentan con aproximadamente 200 efectivos en cada base, están ubicadas en Puebla, La Libertad, Los Chorros, Tzanembolom, Canolal, detrás de Acteal, Pachicuil y Pantelhó. A principios de 1999, los militares, acompañando a paramilitares entraron al campamento nº 6. Desde Febrero de 1998 la presencia del Ejército Federal Mexicano es mayor y también la cantidad de desplazados. En el momento de los sucesos de San Quintín y de Amador Hernández, se registró la salida de 4 bases militares, pero después la presencia militar y de las fuerzas de Seguridad Pública volvió a aumentar. Cada media noche pasan entre 5 y 10 camiones con elementos del ejército que ya no regresan, lo que hace suponer que se quedan en los distintos destacamentos. Diario, hay vuelos de avionetas y helicópteros pero en la última semana, con mayor intensidad sobre los campamentos 7 y 8. Las provocaciones y amenazas de parte de paramilitares y de Seguridad Pública son constantes, así como las amenazas de priìstas contra las mujeres cuando van a su cafetal. No ha habido muertos porque los desplazados evitan salir de sus campamentos. Los desplazados no pueden volver a sus comunidades porque han sido agredidos o amenazados. Así cuando una familia de Tzanembolom intentó regresar a su casa, 15 efectivos de la Seguridad Pública empezaron a disparar contra ella. Un grupo de “Las Abejas” también intentó regresar pero no pudieron. Los demás que viven en el campamento no lo intentaron porque temen ser asesinados. Sólo hay 3 paramilitares de la comunidad de Tzajalhucum encarcelados por su participación en el crimen de Acteal: Pablo, Juan y Nicolás Hernández Pérez. Los Paramilitares de Los Chorros son: Antonio Sánchez López, Pedro Méndez López, Roberto Méndez Gutiérrez, Sebastián Méndez Arias, Domingo Entzin López, Pedro Luna Pérez. Desde este año, una persona
de la comunidad de Acteal está recluida en la cárcel de
Cerro Hueco. Los entrevistados estiman que no es bueno para las comunidades, que los militares sólo están aquí para hostigarlos y para atemorizar a los niños. Se quejan de esto les impide transitar libremente. Escuchan disparos sobre todo en la noche. Dicen que los paramilitares andan con la PGR y con la Policía Militar. En los testimonios, se expresa de forma recurrente, el sufrimiento vivido por los desplazados que desde hace dos años tuvieron que abandonar sus comunidades. Piden que se haga justicia y se castigue a los paramilitares para que puedan vivir en paz, ya que a causa del hostigamiento que les impide salir no han podido ir a sus cafetales y desde el 97 han perdido todas las cosechas. Por eso no tienen ni trabajo ni dinero. En Polhó, una mujer expresó que lo que más le preocupa es la salud de los niños y la falta de recursos para darles todo lo que necesitan. Relató que fue muy duro cuando el 19 de Noviembre de 1997 en medio de la noche, junto con su familia tuvo que abandonar su comunidad caminando por las montañas. En el grupo iban mujeres embarazadas, niños. Algunos se golpearon y se lastimaron. Vio mucho sufrimiento. En el ámbito de la salud, el Municipio Autónomo de Polhó cuenta con una clínica donde atienden los promotores de salud de la comunidad, y un medico de “Médicos del Mundo” Las medicinas están suministradas por esta organización. Además de que el agua es de
mala calidad, se registran problemas de abastecimiento porque los paramilitares
rompen las tuberías. Las enfermedades más comunes son diarrea,
tos, fiebre, enfermedades gastrointestinales pero el problema más
grave es la desnutrición. VISITA AL CAMPAMENTO Nº 2 El campamento, ubicado en un cerro, colinda con dos bases militares y está cercado por alambres de púa. A menos de 50 metros se observa un puesto de control del ejército, camiones del ejército y vehículos de la policía militar. Hay pequeñas plantaciones de café y algunas matas de plátanos para el autoconsumo. El agua proviene de un pozo situado un poco mas lejos. Las casas hechas de madera y plásticos, generalmente tienen un solo cuarto. Hay muchos niños, la mayoría sin abrigo y sin calzados. |
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