Segundo informe de la CIODH 
(NOVIEMBRE 15- 25 DE NOVIEMBRE DE 1999)
INDICE SEGUNDO INFORME
III.B.13. VISITA A LA COMUNIDAD DE MORELIA

El 23 de noviembre de 1999, una delegación de 5 miembros de la CCIODH se presentó en horas de la tarde en el « Aguascalientes » de Morelia situado a la salida de la comunidad del mismo nombre y a aproximadamente media hora del poblado de Altamirano, sede del gobierno municipal constitucional afiliado al PRI.  Morelia es la cabecera municipal del Municipio Autónomo « 17 de noviembre ». Por tanto, los pobladores acababan de celebrar el aniversario del municipio.  El ambiente en el Aguascalientes era de trabajo colectivo. Varios grupos realizaban diversas tareas de mejoramiento de las instalaciones. En el recinto, además de varios talleres funciona una cocina comunitaria y una escuela primaria.  El campamento civil por la paz ha sido reubicado en estas instalaciones después del saqueo y la destrucción, por simpatizantes del partido oficialista PRI, del antiguo local situado en el centro de la comunidad.  En esta oportunidad, los campamentistas habían sido conminados de abandonar la comunidad so pena de ser expulsados violentamente.  Después de un tiempo de espera se presentaron dos personas, autoridades del Municipio Autónomo que accedieron a contestar las preguntas de los observadores.
 

ANTECEDENTES.

Cabe señalar que uno de ellos había sido entrevistado por un integrante de la delegación en abril de 1998. Por lo tanto, la conversación retomó algunos aspectos abordados en esta ocasión.  Dicha entrevista se había dado en el contexto de la recién incursión de fuerzas del Ejército Federal en la comunidad de Taniperla (Municipio Autónomo Ricardo Flores Magón) así como la incursión de fuerzas de Seguridad Publica en la comunidad  «10 de abril » cercana a Morelia. En esta época los pobladores de Morelia y comunidades aledañas mantenían un plantón para resguardar la entrada de la comunidad.  En este entonces la problemática giraba alrededor del hostigamiento ejercido por elementos vinculados al PRI dentro de la misma comunidad. El servicio de agua en el Aguascalientes había sido cortado por orden de las autoridades constitucionales. Por otra parte, la región entera y los alrededores de Morelia estaban siendo devastados por incendios forestales de gran magnitud cuyas señas hoy aun son visibles. Esta situación preocupaba mucho a los productores que dedicaban mucho tiempo en cavar guardarrayas para detener el avance del fuego hasta las zonas de cultivo de granos básicos y café. Los cafetales en particular, que son la principal fuente de ingreso, habían sufrido importantes daños.  En esta época, la autoridad entrevistada había analizado el sistema selectivo de despensas entregado mediante programas gubernamentales como método para acentuar la diferencia económica y así mismo provocar división entre los miembros de la comunidad.  También había llamado la atención sobre el hecho de que la necesidad de permanecer constantemente en estado de alerta ante posibles ataques, afectaba gravemente la capacidad de trabajo de los campesinos de la zona.  En esta oportunidad, el entrevistado abordo nuevamente este aspecto.
 

SITUACION ACTUAL

Los dos representantes de Morelia describieron la actual situación como tensa.  Se refirieron a una manifestación reciente (el 25 de octubre) en la cual los pobladores de la comunidad se dirigían hacia la ciudad de Altamirano para exigir el cumplimiento de los acuerdos de San Andrés. Parece ser que agentes de Seguridad Publica hicieron correr el rumor de que el objetivo de los manifestantes era tomar y ocupar la Presidencia Municipal de Altamirano (administrada por el PRI).  Explicaron que los militantes del PRI de Morelia se concentraron en la salida de la comunidad y arrojaron piedras en dirección de la marcha pero que los marchistas acordaron no responder a la provocación.  Sin embargo, al día siguiente (26 de octubre), cinco de los representantes del Municipio Autónomo fueron citados por las autoridades constitucionales y fueron sometidos a varias preguntas, entre ellas el significado de la consigna repetida el día anterior por los manifestantes, la cual rezaba: « Tomates, cebollas, Zedillo est? ¡En la olla ! ». Por este delito, se ordeno la detención de los cinco citados.  Esta situación provocó una nueva movilización por parte de los pobladores de Morelia para exigir la liberación de sus autoridades.  En un primer momento no hubo ninguna posibilidad de discusión entre las partes. Sin embargo, pronto aparecieron diferencias de apreciación sobre la actitud a seguir entre los mismos simpatizantes del PRI, lo que provocó que los encargados de custodiar a los presos tomaron la decisión de soltarlos.  Tan pronto fue conocida, esta iniciativa les valió ser encarcelados en lugar de los que acababan de liberar.  Finalmente los más vehementes partidarios de la confrontación se dirigieron hacia Morelia armados de piedras y machetes, pero no encontraron reacción por parte de la población.  Este incidente ilustra la animosidad constante mantenida entre los miembros de la comunidad. Tensión que los representantes del gobierno en la zona no contribuyen a atenuar.  Los pobladores de Morelia destacan por ejemplo el papel del Señor Juan Villafuerte, actualmente coordinador Estatal quien presiona para que la reparación del camino entre Morelia y Altamirano sea efectuada por maquinarias contratadas por el gobierno estatal mientras los pobladores de Morelia ofrecen contratar una empresa independiente para realizar la obra pues al igual que en otras comunidades temen que el resguardo de la maquinaria sirva de pretexto para una incursión del Ejército Federal y su instalación duradera cerca de la comunidad.  Cabe precisar las anteriores atribuciones del Señor Juan Villafuerte antes de ocupar su actual puesto: Fue diputado estatal suplente del PRI por la región de Ocosingo. En 1998, varias personas le prestaban intenciones de presentar su candidatura para alcalde de esta ciudad. En todo caso, el señor Villafuerte tuvo un protagonismo destacado al lado de sus correligionarios en los sucesos acaecidos en Taniperla en Abril de 1998.  11 Días después de la incursión militar que tuvo por resultado la ocupación del centro del poblado por las fuerzas castrenses y la huida de una parte de la población, varios medios de comunicaciones nacionales e internacionales registraron la presencia del Señor Villafuerte observando desde el campamento militar una manifestación de organizaciones independientes en este poblado.  En opinión de las autoridades autónomas de Morelia el temor a la presencia del Ejército es de sobra justificado por los constantes vuelos rasantes que efectúan aviones militares sobre la comunidad. Reportaron incluso, que el día 16 de noviembre, cuando los pobladores se encontraban realizando los preparativos para la celebración del  17 de noviembre (que es el nombre que lleva el municipio), un avión dejo caer una sustancia desconocida  sobre la carne que estaban destazando.  Por estas razones y para exigir el cumplimiento de San Andrés, las autoridades autónomas y sus representados se declaran en resistencia y se oponen al paso de maquinaria contratada por el Estado.  Así mismo rechazan los programas impulsados por el gobierno y en particular el PROGRESA, ya mencionado en otras partes de este informe (Ver Oventic, El Nuevo Brillante, Moisés Gandhi . e .o .)  A diferencia de otros lugares donde se desconocía por completo la finalidad del PROGRESA, los entrevistados de Morelia expresaron que se trataba de un programa de esterilización de las mujeres que se realiza por medio del Centro de Salubridad Publica. Según la información que tienen, el convenio con las beneficiarias se sella mediante la firma de un contrato y la entrega de un carnet para justificar el cobro cada dos meses.  Al respecto señalaron que entre los beneficiarios del PROGRESA empieza a sentirse inconformidad y arrepentimiento por haberse acogido al programa.  Algunos hasta afirman que en lugar de entregar credenciales se pretendía marcar a las mujeres con un tatuaje. « las quieren marcar como bestias » sentenciaron.
 

INCIDENCIA EN EL CAMINO.

A la salida de la comunidad, dos individuos vestidos de civil, apostados a las orillas del camino filmaron y fotografiaron el vehículo  en el cual viajaban los observadores. Mas adelante estos pudieron observar un vehículo rojo con placas KBY 940 estacionado. Poco después dicho vehículo con los dos civiles a bordo empezó a perseguir al vehículo de la CCIODH, causando nerviosismo al chofer. Adelantaron de forma agresiva en el camino de terracería y continuaron filmando a los miembros de la CCIODH. La persecución perduró hasta llegar frente a la caseta de Migración de Altamirano donde los observadores pararon para el acostumbrado control de identidad. Durante toda su estancia en este lugar, los dos civiles filmaron y fotografiaron el vehículo y hasta donde les fue posible, su interior a una distancia aproximada de un metro.  En ningún momento hablaron ni se identificaron ni ante los ocupantes del vehículo ni ante las autoridades migratorias que por su parte hicieron caso omiso de su presencia.  Terminados los tramites de migración, los observadores continuaron su viaje sin más incidentes.